domingo, 15 de junio de 2008

Sufrir ..... Dulce y salvaje

¡¡Si me atrapas, podrás hacer conmigo lo que quieras !!
Luego me miró, entre desafiante y divertida, ahuecó la mano derecha como si cogiera algo y movió su lengua acompasadamente contra el carrillo, abrió una amplia sonrisa al ver mi cara estupefacta y miró al frente y se puso a pedalear alegremente.

Las calles son estrechas y casualmente nos íbamos encontrando en las respectivas paradas obligadas por los semáforos en rojo, al principio nos mirabamos distraidos, luego al ir coincidiendo, las miradas fueron más intensas, adquiriendo una complicidad, hasta la frase que me dejó boquiabierto.

En mis adentros pienso que tal vez le gusta que la persiga un desconocido. Mientras pedaleo con alegría repaso mentalmente la clave del asunto, en cada parada me mira y sonríe, pero en esta última parada se ha subido los shorts al máximo y ha echado el culo hacia mi, girando el cuello esa visión me obsesiona y a partir de aquí los semáforos verdes se alían con la verduga de mi obsesión la ciclista misteriosa, mientras se tornan rojo al pasar yo.
Se levanta deja que casi la alcance y luego se reagrupa entre los cuernos de la bici y rítmicamente se aleja, pedalea con fuerza y elegancia femenina y la voy perdiendo calle a calle, decido saltarme los rojos, ahora la persecución se ha vuelto peligrosa, coches esquivados, frenazos, gritos e insultos y con otro inconveniente más grave, me he empalmado terriblemente y los que halláis pasado por esa experiencia, podéis imaginar mi sufrimiento, la tranca golpeando a uno y otro lado del estrecho sillín en cada bache y mientras ella, levantándose en la bici para aumentar mi agonía, para sentarse y acelerar y dejarme a esos 100 - 150 metros que se me hacen eternos.
Me detengo frente a un escaparate y mi reflejo es el de un hombre capicua, de perfil sobresale mi nariz bajo el casco y una gran protuberancia, entre mis piernas que las mallas ciclistas apenas puede disimular, un espectáculo grotesco, solo me queda la huida hacia delante en la persecución imposible.
Las calles tienen nombre de poetas y los semáforos me saludan riendo al pasar.
Ella me sugiere una belleza extraña. La belleza de los camaleones dulce y salvaje.
Esta ceremonia de apareamiento, me está matando no llega el riego sanguineo, tengo que alimentar 3 piernas y una de ellas en constante crecimiento, que me hace respirar con dificultad y no me deja sentar.

En una esquina una mano me atrapa y arrastra a un portal de madera oscura, subimos a través de unos viejos escalones, con las bicis a cuestas, bufff no puedo parar de mirar su pequeñísimo short tejano.

Sin decir palabra se tumba sobre una pequeña alfombra de color blanco muy cómoda y de una textura muy suave, esa imágen así de espaldas con los ojos cerrados se me antoja enigmática.
Me pregunto si se hace la dormida o se ha dormido. No se que hacer me acerco hacia ella y subo con cuidado la camiseta doblándola sobre si misma, me gusta su cuerpo, sus músculos se distinguen a través de una piel suave ligeramente tostada. Lleva una camiseta de tirantes y un tanga blanco bajo sus mini-jeans.
Acaricio la curva de su espalda, aún está ligeramente sudorosa y la mano se desliza suavemente. Me acerco un poco más y deslizo la mano por debajo de la camiseta. Siento cómo se estremece, o quizás he sido yo quien se ha estremecido. Espero así unos segundos, escuchando el ritmo de su respiración.

Puedo sentir cómo con su brazo hace presión sobre el mío eso hace que el corazón se dispare en latidos cada vez más fuertes, incontrolados casi como cuando pedaleaba a toda velocidad.
Voy bajando hasta la cintura, muy suavemente me detengo allí, y entonces empiezo a seguir el límite de su tanga, ahora no puede estar dormida; le acaricio el trasero y me parece sentir que se tensa.

Seguro que está despierta, con ella no sé lo que va a pasar.
Voy bajando hasta el lugar donde siento los labios de su vagina,
dejo la palma de la mano completamente quieta, abarcando todo.....
Dejo pasar unos dos minutos, se me hacen eternos y maravillosos. Entonces se mueve apenas un milímetro la cadera, lo suficiente para que mi mano acople a la perfección. Cada milímetro es percibido en el ambiente tenso y eterno.
Comienzo a acariciar muy lentamente, de un modo que podría creer imperceptible,
pero ahora estoy seguro de que está concentrada y sentirá cualquier cambio.
Cuando comienzo a escucharla jadear trato de introducir mis dedos por debajo del elástico del tanga, pero sin alcanzar el interior. Dejo que sean sus caderas las que se autoacaricien con mi mano.
Sus jadeos resuenan ya por la habitación, con un timbre de voz que jamás habría imaginado. Pierde la paciencia y la dulzura, se bajas el tanga de un tirón. Cambio de mano, para llegar mejor al clítoris. Pero no tengo prisa. Empiezo acariciando con suavidad un punto un centímetro por encima, siento cómo se va tensando, como el arco de una ballesta a punto de ser disparada. Nunca había sentido tanto miedo y placer al mismo tiempo, me sorprende su mano sobre la mía, al principio sin control aparente, luego haciendo fuerza para que
baje. Bajo al clítoris, pero insiste en seguir bajando, a los labios de la vagina carnosos y humedecidos extremadamente, continúas guiándome e introduces mis dedos. Yo me resisto. Subo de nuevo al clítoris, pero vuelve a introducirme los dedos en la vagina. A partir
de ahí no me suelta la mano.


Está bien, ella manda. Arquea el cuerpo, jadea, grita, vuelves a arquear el cuerpo, salvaje deliciosa, me inclino y hundo mi cabeza en su entrepierna, apenas rozo con la lengua su coño inundado, inunda mi boca de un perfume excitante y consigue un orgasmo.
Se abraza a mí todavía suspirando. Poco a poco voy sintiendo cómo se relaja, pero no me suelta la mano, con sus movimientos la camiseta se le ha subido otra vez, dejando al descubierto el abdomen. Se le notan los abdominales y su barriguita tostada es terriblemente sexy.

Apenas lo he pensado y estoy besándole el ombligo, y más abajo también. Le beso las manos, que también ella tiene impregnadas de flujo. Así consigo que me suelte. Le beso los labios mientras ella abre las piernas para que me ponga cómodo.
Empiezo a lamerte, muy lentamente y en círculos. Se me ocurre que puedo escribirle mensajes con la lengua, y esperar a ver qué pasa. Empiezo por escribir mi nombre,
letra a letra. Escribir mi nombre con la lengua en su coño es como una provocación una llamada al orgasmo.....
Vuelve a jadear. La verdad es que me encanta verla así, la fiera domada. Con las manos me busca, me tomo mi tiempo, no tengo prisa, apenas aumento la velocidad y me dice que sí. Siento cómo se acerca tu orgasmo, y cuando veo que estás a punto disminuyo el ritmo.
La venganza es un plato que se sirve frío, me gusta pensar que siente que se lo ha perdido, que lo desea con locura, como yo atraparla a ella. Un toma y daca terriblemente excitante.
Me gusta pensar que me odia, por haberme parado, espero un poco, para ver su cara transformándose en ira, aumento de nuevo la velocidad y entonces vuelve a decir que sí que siga, si paras esta vez te mato, me tenía atrapado con sus uñas apretando, gime, jadea, grita, hasta que llega al orgasmo......


8 comentarios:

golfa dijo...

Uhmmmmm..... fantástico, jugoso, excitante...
Me encantó leerte, sin duda pasaré a menudo por aquí

Besos húmedos y perversos

CalidaSirena dijo...

Muy excitante como todo lo que nos muestras en tu blog....que calorrrr..
Besos ardientes

Susurro_desconocido dijo...

Si que hace calor si, sube la temperatura intensamente en cuento cruzo el umbral, uff menos mal que tengo la playa cerca y me puedo refrescar o ya se me ocurriran maneras de pasar el sofocon ;)

Un susurro ardiente

anette dijo...

un relato muy excitante, seduces con las palabras...

un besito muy churrupeteante

Yedra dijo...

Guauuuuu! Qué manera de hacer sufrir a una mujer.
Me ha entrado un sofocón tremendo.
Un beso
Yedra

Clip dijo...

golfa tus relatos me encantan, vengas o no vengas te visitaré
Me gustan esos besos húmedos y perversos

CalidaSirena Tu si que tienes un blog excitante y lleno de fantasía, haces arder mi mente
Besos ardientes para ti.
por cierto ¿tienes bicicleta? jejeje

Susurro_desconocidono más calor que el que tu provocas asiduamente en tu blog, me encanta que te tengas que refrescar jijiji
Susurros y gemidos para ti

anetteQue decirte a ti, que cada vez que entro en tu blog, debo acompañarme de cubitos de hielo para ponerlos ahí, donde te imaginas ....maestra de las imágenes que quitan el hipo.
Un besito especial

Yedra y Yago
Y mi sufrimiento pedaleando ¿?
Además es un sufrimiento relativo, para provocar el kaos nervioso y el desbordamiento de los sentidos mas internos ;-)
Seguro que sabes de que va eso...
Un beso para ti

Ozz dijo...

Un blog muy excitante!
Un beso.

DEDOS QUIETOS

CalidaSirena dijo...

Jajajaja, mi querido Clip, no entiendo muy bien la pregunta, pero t diré que sí tengo bicicleta, jajajaja.
Besos ardientes