miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cazadora de Licántropos

El escalofriante aullido de un viejo lobo
hace que me paralice en mi habitación.
Hay alguien que se parece a mi
y yo no consigo descifrar mi rostro
contra la oscuridad de la ventana.
Busco entre los antiguos pensamientos
intentando vanamente eliminar mi certeza
de que hay un lobo anidado en mi
para sacarme de esta horrible pesadilla.
-Lo siento pero tendrás que esperar que la Luna Llena me provoque para averiguarlo.

-Ni lo sueñes, lo pienso averiguar ahora.


Todo empezó cuando la parte humana se apiadó de aquella hermosa mujer y le confesó la dualidad de sus dos personalidades.



-Tengo que confesarte algo, ahora que tenemos confianza ¿has oido hablar de los licántropos?



La contestación de ella le descolocó completamente.



-¿Que tipo de hombre lobo eres?



-¿Ehhh? No me digas que hay varios.



-¿Eres alpha o beta?



La confusión se apoderó de aquel pobre ser dual.



-¿En que se diferencian?



-Los alpha son más salvajes, se parecen más a los lobos en estado puro, pueden convertir a otros en hombre lobo y lo más importante, todos sus atributos son más grandes. Los beta tienen un comportamiento más parecido a los humanos, piensan más lento y tienen dudas acerca de su condición.

Te seré sincera ya que me lío, al menos que sea con un ejemplar de clase alpha. Ahora bájate los pantalones si quieres que lo compruebe.



-¿Seguro que no prefieres en el pleno apogeo de la Luna?



Los pantalones cayeron al suelo, dos piernas increiblemente musculosas y una gran polla entre dos moles surgió, entre aquellas desgastadas telas, la penumbra daba paso a los primeros rayos de Luna y la lujuria en estado puro se adueñó de aquel ambiente. Era un auténtico ejemplar alpha.

Le acarició aquel tronco venoso desafiante y notó un estremecimiento convulsivo y una corriente atravesó su propia espalda. Temblando


-Debo atarte por mi integridad.


-Hazlo rápido que no respondo.



Unas esposas de plata, varias cuerdas atadas a los tablones de la cama le inmobilizaron casi por completo, luego se acercó a su gran pene, bajó su piel con la yema de sus dedos y paseó timidamente su lengua por aquel glande esférico y enorme, buscando aplacarle, embriagada por su sabor intenso, los primeros rayos de Luna iniciaron la terrible transformación, acelerándose por la culpa de sus manos suaves entre sus muslos durísimos y la introducción de aquel pene casi gigante en su boca, dejando que su expansión profunda y salvaje contagiase su propia respiración.

Ella se acercó a su noble rostro, dejó que la boca de él convirtiese en jirones su vestido, sus pechos flotaban en el aire, luego dejando que oliera y saborease sus intimidades mas ocultas dejando que una lengua musculosa y caliente descubriese caminos jamás alcanzados por ningún peregrino, saboreando sorbo a sorbo su néctar, luego dejó que su vagina humedecida apretase y resbalase por aquella verga dura, se dedicó a rozarle hasta que soltó un alarido profundo como el llanto de un niño que heló la sangre a todo el vecindario, se iluminó la estancia como si tuviera vida propia por los rayos furtivos de luna para luego dejarse empalar por lanza tan deliciosa, lo humano se transformó lentamente en encandilamiento divino, mientras en la boca de ella apareció un esbozo de sollozo.



-Tengo que decirte algo que no te va a gustar.



-Desde el primer momento sabía que eras una cazadora, soy un animal salvaje y no pienso en el más allá. Tu eras mi doncella y debía conseguirte como fuera aún a costa de mi propia libertad.


-Bueno, digamos que no estás capturado del todo, nos quedamos una noche más ya te entregaré mañana con más calma.

Cazadora de Licántropos

El escalofriante aullido de un viejo lobo
hace que me paralice en mi habitación.
Hay alguien que se parece a mi
y yo no consigo descifrar mi rostro
contra la oscuridad de la ventana.
Busco entre los antiguos pensamientos
intentando vanamente eliminar mi certeza
de que hay un lobo anidado en mi
para sacarme de esta horrible pesadilla.
-Lo siento pero tendrás que esperar que la Luna Llena me provoque para averiguarlo.

-Ni lo sueñes, lo pienso averiguar ahora.


Todo empezó cuando la parte humana se apiadó de aquella hermosa mujer y le confesó la dualidad de sus dos personalidades.



-Tengo que confesarte algo, ahora que tenemos confianza ¿has oido hablar de los licántropos?



La contestación de ella le descolocó completamente.



-¿Que tipo de hombre lobo eres?



-¿Ehhh? No me digas que hay varios.



-¿Eres alpha o beta?



La confusión se apoderó de aquel pobre ser dual.



-¿En que se diferencian?



-Los alpha son más salvajes, se parecen más a los lobos en estado puro, pueden convertir a otros en hombre lobo y lo más importante, todos sus atributos son más grandes. Los beta tienen un comportamiento más parecido a los humanos, piensan más lento y tienen dudas acerca de su condición.

Te seré sincera ya que me lío, al menos que sea con un ejemplar de clase alpha. Ahora bájate los pantalones si quieres que lo compruebe.



-¿Seguro que no prefieres en el pleno apogeo de la Luna?



Los pantalones cayeron al suelo, dos piernas increiblemente musculosas y una gran polla entre dos moles surgió, entre aquellas desgastadas telas, la penumbra daba paso a los primeros rayos de Luna y la lujuria en estado puro se adueñó de aquel ambiente. Era un auténtico ejemplar alpha.

Le acarició aquel tronco venoso desafiante y notó un estremecimiento convulsivo y una corriente atravesó su propia espalda. Temblando


-Debo atarte por mi integridad.


-Hazlo rápido que no respondo.



Unas esposas de plata, varias cuerdas atadas a los tablones de la cama le inmobilizaron casi por completo, luego se acercó a su gran pene, bajó su piel con la yema de sus dedos y paseó timidamente su lengua por aquel glande esférico y enorme, buscando aplacarle, embriagada por su sabor intenso, los primeros rayos de Luna iniciaron la terrible transformación, acelerándose por la culpa de sus manos suaves entre sus muslos durísimos y la introducción de aquel pene casi gigante en su boca, dejando que su expansión profunda y salvaje contagiase su propia respiración.

Ella se acercó a su noble rostro, dejó que la boca de él convirtiese en jirones su vestido, sus pechos flotaban en el aire, luego dejando que oliera y saborease sus intimidades mas ocultas dejando que una lengua musculosa y caliente descubriese caminos jamás alcanzados por ningún peregrino, saboreando sorbo a sorbo su néctar, luego dejó que su vagina humedecida apretase y resbalase por aquella verga dura, se dedicó a rozarle hasta que soltó un alarido profundo como el llanto de un niño que heló la sangre a todo el vecindario, se iluminó la estancia como si tuviera vida propia por los rayos furtivos de luna para luego dejarse empalar por lanza tan deliciosa, lo humano se transformó lentamente en encandilamiento divino, mientras en la boca de ella apareció un esbozo de sollozo.



-Tengo que decirte algo que no te va a gustar.



-Desde el primer momento sabía que eras una cazadora, soy un animal salvaje y no pienso en el más allá. Tu eras mi doncella y debía conseguirte como fuera aún a costa de mi propia libertad.


-Bueno, digamos que no estás capturado del todo, nos quedamos una noche más ya te entregaré mañana con más calma.

sábado, 12 de diciembre de 2009

jueves, 10 de diciembre de 2009

De Doce en Doce

Todo el mundo sueña lo que es que viven en un sueño
"... que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son"
Segismundo
P. Calderón de la Barca
Sus amigos le miraron con una mezcla de sorna y envidia.
Era un especie de suicidio anunciado, pero él apuró un último trago de su tercer gin tonic y despegó lentamente de la barra.

Sabía perfectamente que abandonar la barra era como partir de puerto, se dejaba el punto de apoyo que le unía con la seguridad, aspiró aquel aire infectado de humo mientras las metálicas notas musicales se mezclaban con decenas de conversaciones.


Allí estaba ella, sola en aquella mesa, las piernas cruzadas y una falda a través de su grieta, mostraba unas piernas torneadas, perfectas de color tostado. Su mirada estaba pérdida y apuraba un dry martini a pequeños sorbos, mientras leía una extraña libretita.

Se hizo eterno el desplazamiento a través del humo, pero poco a poco las conversaciones fueron disolviéndose, se plantó delante de su campo visual, el aspecto de él no era especialmente seductor seguro de si mismo, más bien tirando a indeciso.

Ella levantó la vista, enseguida se pudo leer en su frente 'no molestes, no me interesas lo más mínimo'.

-¿Llevas medias?
-¿Como? ¿Hablas conmigo?
-Esta claro, solo te pregunto si llevas medias.

Casi todos en el local aplacaron sus conversaciones y ahora se centraban en esa extraña conversación.

-Pues si, ¿pero a ti que te importa si llevo o no?
-Es que quiero tener un hijo tuyo, pero no me gustaría que su madre andase por ahí con esas medias rotas, solo te preguntaba si tienes medias de repuesto.

Ella entonces se ruborizó, notó que algo no iba bien, sabía que era muy atractiva, el baile además le había premiado con unas piernas preciosas que le encantaba lucir, había estado ahí luciendo con toda su soberbia las medias rotas, a la vista de todos y aquel hombre que había tratado tan despectivamente, la estaba sacando del atolladero.

Le entregó un paquetito.
-Son de tu medidas
-Pero.....¿como es que llevas un par de medias de mis medidas en el bolsillo?

El sonrió.

-Ya te lo dije, quiero tener un hijo tuyo, ahora.



--------- o 0 0 ----------


Antes de ir a dormir anotaba detalladamente en una libretita donde había dejado el sueño anterior, solo tenía que esperar que sus sueños se entrelazaran, en el sueño anterior le había puesto la libretita con el guión a la chica y cuidadosamente le había roto las medias.


El problema es que ahora cada vez dormía más ya casi doce horas y su vida transcurría cada vez más en sus sueños y se olvidaba lo que pasaba en su vida real. ¿o al revés?

De Doce en Doce

Todo el mundo sueña lo que es que viven en un sueño
"... que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son"
Segismundo
P. Calderón de la Barca
Sus amigos le miraron con una mezcla de sorna y envidia.
Era un especie de suicidio anunciado, pero él apuró un último trago de su tercer gin tonic y despegó lentamente de la barra.

Sabía perfectamente que abandonar la barra era como partir de puerto, se dejaba el punto de apoyo que le unía con la seguridad, aspiró aquel aire infectado de humo mientras las metálicas notas musicales se mezclaban con decenas de conversaciones.


Allí estaba ella, sola en aquella mesa, las piernas cruzadas y una falda a través de su grieta, mostraba unas piernas torneadas, perfectas de color tostado. Su mirada estaba pérdida y apuraba un dry martini a pequeños sorbos, mientras leía una extraña libretita.

Se hizo eterno el desplazamiento a través del humo, pero poco a poco las conversaciones fueron disolviéndose, se plantó delante de su campo visual, el aspecto de él no era especialmente seductor seguro de si mismo, más bien tirando a indeciso.

Ella levantó la vista, enseguida se pudo leer en su frente 'no molestes, no me interesas lo más mínimo'.

-¿Llevas medias?
-¿Como? ¿Hablas conmigo?
-Esta claro, solo te pregunto si llevas medias.

Casi todos en el local aplacaron sus conversaciones y ahora se centraban en esa extraña conversación.

-Pues si, ¿pero a ti que te importa si llevo o no?
-Es que quiero tener un hijo tuyo, pero no me gustaría que su madre andase por ahí con esas medias rotas, solo te preguntaba si tienes medias de repuesto.

Ella entonces se ruborizó, notó que algo no iba bien, sabía que era muy atractiva, el baile además le había premiado con unas piernas preciosas que le encantaba lucir, había estado ahí luciendo con toda su soberbia las medias rotas, a la vista de todos y aquel hombre que había tratado tan despectivamente, la estaba sacando del atolladero.

Le entregó un paquetito.
-Son de tu medidas
-Pero.....¿como es que llevas un par de medias de mis medidas en el bolsillo?

El sonrió.

-Ya te lo dije, quiero tener un hijo tuyo, ahora.



--------- o 0 0 ----------


Antes de ir a dormir anotaba detalladamente en una libretita donde había dejado el sueño anterior, solo tenía que esperar que sus sueños se entrelazaran, en el sueño anterior le había puesto la libretita con el guión a la chica y cuidadosamente le había roto las medias.


El problema es que ahora cada vez dormía más ya casi doce horas y su vida transcurría cada vez más en sus sueños y se olvidaba lo que pasaba en su vida real. ¿o al revés?

lunes, 7 de diciembre de 2009

El Amante Guisante


Un homenaje a la fantasía, imaginación y a la sencillez, me gustaría compartirlo con vosotros



El Amante Guisante


Un homenaje a la fantasía, imaginación y a la sencillez, me gustaría compartirlo con vosotros



jueves, 3 de diciembre de 2009

Fenómeno Extraño

De repente, la pista de baile se volvió pequeña .....

El liquido de la botella de barato champagne helado desaparecía rápidamente en nuestras gargantas .....

Compramos otra botella ....

Dejamos de sentir frío y nuestros disfraces dejaron de importarnos ....

La gente en la pista se apartaba como en cámara lenta, semicongelada .....

Tu cara empezó a brillar y dejé de ver el exterior .....

No noté la borrachera, ni cuando el mundo se deshizo .....
ni cuando la música de pronto se esfumó ....
Cuando apretaste tus labios contra los mios, me quedé sin piernas .....

No esperaba que tu lengua entrase en mi boca, pero menos que explotase en su interior .....


Tampoco esperaba que al tener tu cabeza entre mis dedos, apareciese majestuosamente el sol, como si fuera una señal indicando que este momento era especial.

Me parece que nos estamos seduciendo levemente.

Fenómeno Extraño

De repente, la pista de baile se volvió pequeña .....



El liquido de la botella de barato champagne helado desaparecía rápidamente en nuestras gargantas .....



Compramos otra botella ....



Dejamos de sentir frío y nuestros disfraces dejaron de importarnos ....



La gente en la pista se apartaba como en cámara lenta, semicongelada .....



Tu cara empezó a brillar y dejé de ver el exterior .....



No noté la borrachera, ni cuando el mundo se deshizo .....
ni cuando la música de pronto se esfumó ....
Cuando apretaste tus labios contra los mios, me quedé sin piernas .....

No esperaba que tu lengua entrase en mi boca, pero menos que explotase en su interior .....


Tampoco esperaba que al tener tu cabeza entre mis dedos, apareciese majestuosamente el sol, como si fuera una señal indicando que este momento era especial.

Me parece que nos estamos seduciendo levemente.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Estado Efervescente




Ese maldito estado que provoca una conexión con dos webcams enfrentadas......



Archivos enviados como bombas de relojería, los sonidos de recepción



mensajitos recibidos, frases, textos, miradas.

Maldito erotismo y su dulce esclavitud !!!

Equívocos y Errores Encadenados



-¿Está usted seguro de lo que pide?


El Enseguida se dio cuenta de su lamentable error, había infringido la regla número uno de los atracos, olvidó mostrar la pistola.
Un hombre de aspecto endeble, gritando a la empleada de la joyería que le mostrara sus mejores joyas, desde luego no era muy coherente. ¿En que demonios estaría pensando?.


-Bueno quizás no esté muy seguro.


Nueva empleada en aquel local de lujo, le habían insistido hasta la saciedad en que el cliente siempre tiene razón, de modo que se se desabrochó lentamente la camisa a cuadros y utilizando la yema de los dedos como palanca, extrajo un pecho y le mostró uno de sus hermosos pezones sonrosados, que lo violento de la situación había empitonado.




-¿Satisfecho? ¿le enseño mi 'otra' joya?


Aquel ladrón de poca monta, intentó hablar pero no le salieron más que unos sonidos guturales. La pistola cayó al suelo con estrépito.
El resto de clientes masculinos, después de una pausa, también solicitaron educadamente ver las mejores joyas.
El guardia de seguridad ajeno al jolgorio provocado, le dobló el brazo y aprisionó contra el suelo hasta que se acercaron unos agentes de policía.

Una joven agente le esposó las muñecas mientras estaba inmobilizado en el suelo y con el nerviosismo alteró levemente el texto de la detención:


"Usted tiene derecho a permanecer en
silencio. Cualquier cosa que diga, será usada en su contra ante un tribunal.
Tiene derecho a consultar a un abogado y/o a tener a uno presente cuando sea
interrogado por la policía. Si no puede contratar a un abogado, le será
designado uno para representarlo".
Quizás no debió prestar tanta atención litearia al texto, quizás fué el perfume embriagador el caso es que gritó con todas sus fuerzas para que lo oyeran el máximo número de testigos presentes.

-¡TETAS!

Fue algo instintivo, ella le arreó un bofetón con todas sus ganas, pero luego miró el manual de detenciones y se dio cuenta de su error, antes de reconocer que se había equivocado y volver a parafrasear el texto, liberó sus pechos del uniforme y aplicó a rajatabla las instrucciones, dejó que sus pechos grandes, turgentes, redondos, se pasearan por la cara del detenido.

El efecto fué el esperado, se hizo un silencio sepulcral, sonrió para sus adentros, las sonrisas burlonas se congelaron en las caras de los presentes, policías, clientes y empleados, testigos privilegiados de aquella detención, al fin y al cabo el detenido estaba totalmente reducido (excepto una de sus partes).

-¿Cada cuál detiene como quiere no?

La joven agente fue expedientada por alteración del orden público, exhibicionismo, intento de estrangulamiento a un presunto delincuente, introduciendo sus pechos en la boca mientras estaba esposado e indefenso e incitar a practicar la delincuencia a unos clientes que asistían atónicos a aquel espectáculo y pedían ser detenidos por esa mujer.

La joyería en cuestión ha aumentado sus ventas a pesar de la crisis en un 2000% y ahora muchos presuntos delincuentes de la ciudad al ser detenidos por féminas dicen:

- ¡COÑO!

Equívocos y Errores Encadenados



-¿Está usted seguro de lo que pide?


El Enseguida se dio cuenta de su lamentable error, había infringido la regla número uno de los atracos, olvidó mostrar la pistola.
Un hombre de aspecto endeble, gritando a la empleada de la joyería que le mostrara sus mejores joyas, desde luego no era muy coherente. ¿En que demonios estaría pensando?.


-Bueno quizás no esté muy seguro.


Nueva empleada en aquel local de lujo, le habían insistido hasta la saciedad en que el cliente siempre tiene razón, de modo que se se desabrochó lentamente la camisa a cuadros y utilizando la yema de los dedos como palanca, extrajo un pecho y le mostró uno de sus hermosos pezones sonrosados, que lo violento de la situación había empitonado.




-¿Satisfecho? ¿le enseño mi 'otra' joya?


Aquel ladrón de poca monta, intentó hablar pero no le salieron más que unos sonidos guturales. La pistola cayó al suelo con estrépito.
El resto de clientes masculinos, después de una pausa, también solicitaron educadamente ver las mejores joyas.
El guardia de seguridad ajeno al jolgorio provocado, le dobló el brazo y aprisionó contra el suelo hasta que se acercaron unos agentes de policía.

Una joven agente le esposó las muñecas mientras estaba inmobilizado en el suelo y con el nerviosismo alteró levemente el texto de la detención:


"Usted tiene derecho a permanecer en
silencio. Cualquier cosa que diga, será usada en su contra ante un tribunal.
Tiene derecho a consultar a un abogado y/o a tener a uno presente cuando sea
interrogado por la policía. Si no puede contratar a un abogado, le será
designado uno para representarlo".
Quizás no debió prestar tanta atención litearia al texto, quizás fué el perfume embriagador el caso es que gritó con todas sus fuerzas para que lo oyeran el máximo número de testigos presentes.

-¡TETAS!

Fue algo instintivo, ella le arreó un bofetón con todas sus ganas, pero luego miró el manual de detenciones y se dio cuenta de su error, antes de reconocer que se había equivocado y volver a parafrasear el texto, liberó sus pechos del uniforme y aplicó a rajatabla las instrucciones, dejó que sus pechos grandes, turgentes, redondos, se pasearan por la cara del detenido.

El efecto fué el esperado, se hizo un silencio sepulcral, sonrió para sus adentros, las sonrisas burlonas se congelaron en las caras de los presentes, policías, clientes y empleados, testigos privilegiados de aquella detención, al fin y al cabo el detenido estaba totalmente reducido (excepto una de sus partes).

-¿Cada cuál detiene como quiere no?

La joven agente fue expedientada por alteración del orden público, exhibicionismo, intento de estrangulamiento a un presunto delincuente, introduciendo sus pechos en la boca mientras estaba esposado e indefenso e incitar a practicar la delincuencia a unos clientes que asistían atónicos a aquel espectáculo y pedían ser detenidos por esa mujer.

La joyería en cuestión ha aumentado sus ventas a pesar de la crisis en un 2000% y ahora muchos presuntos delincuentes de la ciudad al ser detenidos por féminas dicen:

- ¡COÑO!

martes, 24 de noviembre de 2009

Se Veía Venir

Una apuesta:
-No vas a hacerme correr en tu cara. Yo controlo mogollón
-¡Que te crees tu eso!.


viernes, 20 de noviembre de 2009

Choque de Trenes

-¿500 Euros? entonces, ¿eres puta?

-Sí, soy puta de lujo, ¿No te pareció demasiado fácil que accediera a tus deseos?

-Lo mismo iba a decirte yo. Soy gígolo de reconocido prestigio.

-Mira te confesaré algo, si no fuera puta, igual hubiera accedido a acompañarte a casa, me provocas unas extrañas vibraciones.

-Lo mismo me pasa a mi.

-Al menos ya que estamos aquí, ¿Puedo probar la mercancía?, me ha picado la curiosidad.



-Es lo mínimo, aquí tienes.


El gígolo entreabrió parte de su bragueta y entre sombras se pudo adivinar la forma de la daga oculta, capaz de convertir noches, en festivales llenos de magia y placer.

Ella desabrochó dos botones más y a duras penas pudo abrazar con una sola mano aquel gusano venoso descomunal.

-¿Puedo ver probar tu rabo?

Preguntó tímidamente con la voz entrecortada

-¿Por qué no?

Bajó la piel suavemente, mientras las potentes pulsaciones de aquellas venas se transmitían fielmente en la palma de su mano, un glande esférico inmenso, quedó al borde de sus dedos a punto de desbordarse.

Pasó su lengua, suave carnosa y deliciosamente entrenada para estos menesteres, entre los deslizantes lóbulos granatosos, aquella polla tenía un sabor especial, pasó su saliva dulcemente y luego levemente lo metió entre sus labios, profundizando su examen en la boca, un mecanismo incontrolado le provocó una descarga eléctrica por toda la espalda, una explosión de sabores le golpeó el paladar, mientras aquel rabo se debatía por aumentar su tamaño, haciéndole temer por su mandíbula ya abierta al máximo, puesto que con una sola mano era incapaz de sustentarlo.

Con la otra mano, a ciegas rebuscó en el bolso, rapidamente depositó un billete de 500 € en la mesilla de noche, pero allí ya había desde hacía un buen rato, otro billete solitario de igual cuantía.

Choque de Trenes

-¿500 Euros? entonces, ¿eres puta?

-Sí, soy puta de lujo, ¿No te pareció demasiado fácil que accediera a tus deseos?

-Lo mismo iba a decirte yo. Soy gígolo de reconocido prestigio.

-Mira te confesaré algo, si no fuera puta, igual hubiera accedido a acompañarte a casa, me provocas unas extrañas vibraciones.

-Lo mismo me pasa a mi.

-Al menos ya que estamos aquí, ¿Puedo probar la mercancía?, me ha picado la curiosidad.



-Es lo mínimo, aquí tienes.


El gígolo entreabrió parte de su bragueta y entre sombras se pudo adivinar la forma de la daga oculta, capaz de convertir noches, en festivales llenos de magia y placer.

Ella desabrochó dos botones más y a duras penas pudo abrazar con una sola mano aquel gusano venoso descomunal.

-¿Puedo ver probar tu rabo?

Preguntó tímidamente con la voz entrecortada

-¿Por qué no?

Bajó la piel suavemente, mientras las potentes pulsaciones de aquellas venas se transmitían fielmente en la palma de su mano, un glande esférico inmenso, quedó al borde de sus dedos a punto de desbordarse.

Pasó su lengua, suave carnosa y deliciosamente entrenada para estos menesteres, entre los deslizantes lóbulos granatosos, aquella polla tenía un sabor especial, pasó su saliva dulcemente y luego levemente lo metió entre sus labios, profundizando su examen en la boca, un mecanismo incontrolado le provocó una descarga eléctrica por toda la espalda, una explosión de sabores le golpeó el paladar, mientras aquel rabo se debatía por aumentar su tamaño, haciéndole temer por su mandíbula ya abierta al máximo, puesto que con una sola mano era incapaz de sustentarlo.

Con la otra mano, a ciegas rebuscó en el bolso, rapidamente depositó un billete de 500 € en la mesilla de noche, pero allí ya había desde hacía un buen rato, otro billete solitario de igual cuantía.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Perspectivas Ilustradas

El Tunel Sonrosado


Abrirlo... Explorarlo
La espiral abre el tunel




Pero antes hay que construir el rascacielos






















¿Como crear un gran rascacielos?
¿Como? Poco a poco ...... con paciencia











Descubriendo las entrañas
















Tamaño adecuado













Dirección
Perpendicularidad


























Composición deliciosa

Ladrona de Huellas

Se fuga la isla
Y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro profeta
Ahora
es el fuego sometido
Ahora
es la carne
la hoja
la piedra
perdidos en la fuente del tormento
como el navegante en el horror de la civilización
que purifica la caída de la noche
Ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.
Alejandra Pizarnic
-¿De modo que eras tú?


Llevo días intentando averiguar porqué aparecen unas pequeños piés dentro mis huellas, deshago el camino una y mil veces, me estaba agobiando.

-Perdona por robar tus huellas. Pero me gustan tus itinerarios inesperados por la orilla, dar saltitos cuando aceleras, pararme exactamente donde se juntan tus pies, mirar lo que miras según la dirección, sentir lo que sientes cuando una ola te moja.

-Podías habérmelo dicho, no tengo inconveniente en que me acompañes.

-Es que no es lo mismo, me gusta meterme en tu intimidad, prefiero saltar al mismo tiempo que tú, imaginar cuando esquivaste esa ola para no mojarte los pies, andar a pequeños pasos cuando tus pensamientos te absorben, es como meterme en tú cabeza, sentir y ver por tus grandes pies.

-¿Y que haces cuando me siento en la gran duna?

-Espero escondida y luego replico tus gestos cuando te vas, me siento en el huecograbado de tu espalda, aún caliente, hundo las manos en la arena y dejo que los granitos se escurran entre mis dedos y hago montañitas sobre mis muslos desnudos como haces tú, me gustan esas caricias de la arena aún caliente .....

-Calla, no sigas hablando, acércate.

Ladrona de Huellas

Se fuga la isla
Y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro profeta
Ahora
es el fuego sometido
Ahora
es la carne
la hoja
la piedra
perdidos en la fuente del tormento
como el navegante en el horror de la civilización
que purifica la caída de la noche
Ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.
Alejandra Pizarnic
-¿De modo que eras tú?


Llevo días intentando averiguar porqué aparecen unas pequeños piés dentro mis huellas, deshago el camino una y mil veces, me estaba agobiando.

-Perdona por robar tus huellas. Pero me gustan tus itinerarios inesperados por la orilla, dar saltitos cuando aceleras, pararme exactamente donde se juntan tus pies, mirar lo que miras según la dirección, sentir lo que sientes cuando una ola te moja.

-Podías habérmelo dicho, no tengo inconveniente en que me acompañes.

-Es que no es lo mismo, me gusta meterme en tu intimidad, prefiero saltar al mismo tiempo que tú, imaginar cuando esquivaste esa ola para no mojarte los pies, andar a pequeños pasos cuando tus pensamientos te absorben, es como meterme en tú cabeza, sentir y ver por tus grandes pies.

-¿Y que haces cuando me siento en la gran duna?

-Espero escondida y luego replico tus gestos cuando te vas, me siento en el huecograbado de tu espalda, aún caliente, hundo las manos en la arena y dejo que los granitos se escurran entre mis dedos y hago montañitas sobre mis muslos desnudos como haces tú, me gustan esas caricias de la arena aún caliente .....

-Calla, no sigas hablando, acércate.