miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cazadora de Licántropos

El escalofriante aullido de un viejo lobo
hace que me paralice en mi habitación.
Hay alguien que se parece a mi
y yo no consigo descifrar mi rostro
contra la oscuridad de la ventana.
Busco entre los antiguos pensamientos
intentando vanamente eliminar mi certeza
de que hay un lobo anidado en mi
para sacarme de esta horrible pesadilla.
-Lo siento pero tendrás que esperar que la Luna Llena me provoque para averiguarlo.

-Ni lo sueñes, lo pienso averiguar ahora.


Todo empezó cuando la parte humana se apiadó de aquella hermosa mujer y le confesó la dualidad de sus dos personalidades.



-Tengo que confesarte algo, ahora que tenemos confianza ¿has oido hablar de los licántropos?



La contestación de ella le descolocó completamente.



-¿Que tipo de hombre lobo eres?



-¿Ehhh? No me digas que hay varios.



-¿Eres alpha o beta?



La confusión se apoderó de aquel pobre ser dual.



-¿En que se diferencian?



-Los alpha son más salvajes, se parecen más a los lobos en estado puro, pueden convertir a otros en hombre lobo y lo más importante, todos sus atributos son más grandes. Los beta tienen un comportamiento más parecido a los humanos, piensan más lento y tienen dudas acerca de su condición.

Te seré sincera ya que me lío, al menos que sea con un ejemplar de clase alpha. Ahora bájate los pantalones si quieres que lo compruebe.



-¿Seguro que no prefieres en el pleno apogeo de la Luna?



Los pantalones cayeron al suelo, dos piernas increiblemente musculosas y una gran polla entre dos moles surgió, entre aquellas desgastadas telas, la penumbra daba paso a los primeros rayos de Luna y la lujuria en estado puro se adueñó de aquel ambiente. Era un auténtico ejemplar alpha.

Le acarició aquel tronco venoso desafiante y notó un estremecimiento convulsivo y una corriente atravesó su propia espalda. Temblando


-Debo atarte por mi integridad.


-Hazlo rápido que no respondo.



Unas esposas de plata, varias cuerdas atadas a los tablones de la cama le inmobilizaron casi por completo, luego se acercó a su gran pene, bajó su piel con la yema de sus dedos y paseó timidamente su lengua por aquel glande esférico y enorme, buscando aplacarle, embriagada por su sabor intenso, los primeros rayos de Luna iniciaron la terrible transformación, acelerándose por la culpa de sus manos suaves entre sus muslos durísimos y la introducción de aquel pene casi gigante en su boca, dejando que su expansión profunda y salvaje contagiase su propia respiración.

Ella se acercó a su noble rostro, dejó que la boca de él convirtiese en jirones su vestido, sus pechos flotaban en el aire, luego dejando que oliera y saborease sus intimidades mas ocultas dejando que una lengua musculosa y caliente descubriese caminos jamás alcanzados por ningún peregrino, saboreando sorbo a sorbo su néctar, luego dejó que su vagina humedecida apretase y resbalase por aquella verga dura, se dedicó a rozarle hasta que soltó un alarido profundo como el llanto de un niño que heló la sangre a todo el vecindario, se iluminó la estancia como si tuviera vida propia por los rayos furtivos de luna para luego dejarse empalar por lanza tan deliciosa, lo humano se transformó lentamente en encandilamiento divino, mientras en la boca de ella apareció un esbozo de sollozo.



-Tengo que decirte algo que no te va a gustar.



-Desde el primer momento sabía que eras una cazadora, soy un animal salvaje y no pienso en el más allá. Tu eras mi doncella y debía conseguirte como fuera aún a costa de mi propia libertad.


-Bueno, digamos que no estás capturado del todo, nos quedamos una noche más ya te entregaré mañana con más calma.

Cazadora de Licántropos

El escalofriante aullido de un viejo lobo
hace que me paralice en mi habitación.
Hay alguien que se parece a mi
y yo no consigo descifrar mi rostro
contra la oscuridad de la ventana.
Busco entre los antiguos pensamientos
intentando vanamente eliminar mi certeza
de que hay un lobo anidado en mi
para sacarme de esta horrible pesadilla.
-Lo siento pero tendrás que esperar que la Luna Llena me provoque para averiguarlo.

-Ni lo sueñes, lo pienso averiguar ahora.


Todo empezó cuando la parte humana se apiadó de aquella hermosa mujer y le confesó la dualidad de sus dos personalidades.



-Tengo que confesarte algo, ahora que tenemos confianza ¿has oido hablar de los licántropos?



La contestación de ella le descolocó completamente.



-¿Que tipo de hombre lobo eres?



-¿Ehhh? No me digas que hay varios.



-¿Eres alpha o beta?



La confusión se apoderó de aquel pobre ser dual.



-¿En que se diferencian?



-Los alpha son más salvajes, se parecen más a los lobos en estado puro, pueden convertir a otros en hombre lobo y lo más importante, todos sus atributos son más grandes. Los beta tienen un comportamiento más parecido a los humanos, piensan más lento y tienen dudas acerca de su condición.

Te seré sincera ya que me lío, al menos que sea con un ejemplar de clase alpha. Ahora bájate los pantalones si quieres que lo compruebe.



-¿Seguro que no prefieres en el pleno apogeo de la Luna?



Los pantalones cayeron al suelo, dos piernas increiblemente musculosas y una gran polla entre dos moles surgió, entre aquellas desgastadas telas, la penumbra daba paso a los primeros rayos de Luna y la lujuria en estado puro se adueñó de aquel ambiente. Era un auténtico ejemplar alpha.

Le acarició aquel tronco venoso desafiante y notó un estremecimiento convulsivo y una corriente atravesó su propia espalda. Temblando


-Debo atarte por mi integridad.


-Hazlo rápido que no respondo.



Unas esposas de plata, varias cuerdas atadas a los tablones de la cama le inmobilizaron casi por completo, luego se acercó a su gran pene, bajó su piel con la yema de sus dedos y paseó timidamente su lengua por aquel glande esférico y enorme, buscando aplacarle, embriagada por su sabor intenso, los primeros rayos de Luna iniciaron la terrible transformación, acelerándose por la culpa de sus manos suaves entre sus muslos durísimos y la introducción de aquel pene casi gigante en su boca, dejando que su expansión profunda y salvaje contagiase su propia respiración.

Ella se acercó a su noble rostro, dejó que la boca de él convirtiese en jirones su vestido, sus pechos flotaban en el aire, luego dejando que oliera y saborease sus intimidades mas ocultas dejando que una lengua musculosa y caliente descubriese caminos jamás alcanzados por ningún peregrino, saboreando sorbo a sorbo su néctar, luego dejó que su vagina humedecida apretase y resbalase por aquella verga dura, se dedicó a rozarle hasta que soltó un alarido profundo como el llanto de un niño que heló la sangre a todo el vecindario, se iluminó la estancia como si tuviera vida propia por los rayos furtivos de luna para luego dejarse empalar por lanza tan deliciosa, lo humano se transformó lentamente en encandilamiento divino, mientras en la boca de ella apareció un esbozo de sollozo.



-Tengo que decirte algo que no te va a gustar.



-Desde el primer momento sabía que eras una cazadora, soy un animal salvaje y no pienso en el más allá. Tu eras mi doncella y debía conseguirte como fuera aún a costa de mi propia libertad.


-Bueno, digamos que no estás capturado del todo, nos quedamos una noche más ya te entregaré mañana con más calma.

sábado, 12 de diciembre de 2009

jueves, 10 de diciembre de 2009

De Doce en Doce

Todo el mundo sueña lo que es que viven en un sueño
"... que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son"
Segismundo
P. Calderón de la Barca
Sus amigos le miraron con una mezcla de sorna y envidia.
Era un especie de suicidio anunciado, pero él apuró un último trago de su tercer gin tonic y despegó lentamente de la barra.

Sabía perfectamente que abandonar la barra era como partir de puerto, se dejaba el punto de apoyo que le unía con la seguridad, aspiró aquel aire infectado de humo mientras las metálicas notas musicales se mezclaban con decenas de conversaciones.


Allí estaba ella, sola en aquella mesa, las piernas cruzadas y una falda a través de su grieta, mostraba unas piernas torneadas, perfectas de color tostado. Su mirada estaba pérdida y apuraba un dry martini a pequeños sorbos, mientras leía una extraña libretita.

Se hizo eterno el desplazamiento a través del humo, pero poco a poco las conversaciones fueron disolviéndose, se plantó delante de su campo visual, el aspecto de él no era especialmente seductor seguro de si mismo, más bien tirando a indeciso.

Ella levantó la vista, enseguida se pudo leer en su frente 'no molestes, no me interesas lo más mínimo'.

-¿Llevas medias?
-¿Como? ¿Hablas conmigo?
-Esta claro, solo te pregunto si llevas medias.

Casi todos en el local aplacaron sus conversaciones y ahora se centraban en esa extraña conversación.

-Pues si, ¿pero a ti que te importa si llevo o no?
-Es que quiero tener un hijo tuyo, pero no me gustaría que su madre andase por ahí con esas medias rotas, solo te preguntaba si tienes medias de repuesto.

Ella entonces se ruborizó, notó que algo no iba bien, sabía que era muy atractiva, el baile además le había premiado con unas piernas preciosas que le encantaba lucir, había estado ahí luciendo con toda su soberbia las medias rotas, a la vista de todos y aquel hombre que había tratado tan despectivamente, la estaba sacando del atolladero.

Le entregó un paquetito.
-Son de tu medidas
-Pero.....¿como es que llevas un par de medias de mis medidas en el bolsillo?

El sonrió.

-Ya te lo dije, quiero tener un hijo tuyo, ahora.



--------- o 0 0 ----------


Antes de ir a dormir anotaba detalladamente en una libretita donde había dejado el sueño anterior, solo tenía que esperar que sus sueños se entrelazaran, en el sueño anterior le había puesto la libretita con el guión a la chica y cuidadosamente le había roto las medias.


El problema es que ahora cada vez dormía más ya casi doce horas y su vida transcurría cada vez más en sus sueños y se olvidaba lo que pasaba en su vida real. ¿o al revés?

De Doce en Doce

Todo el mundo sueña lo que es que viven en un sueño
"... que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son"
Segismundo
P. Calderón de la Barca
Sus amigos le miraron con una mezcla de sorna y envidia.
Era un especie de suicidio anunciado, pero él apuró un último trago de su tercer gin tonic y despegó lentamente de la barra.

Sabía perfectamente que abandonar la barra era como partir de puerto, se dejaba el punto de apoyo que le unía con la seguridad, aspiró aquel aire infectado de humo mientras las metálicas notas musicales se mezclaban con decenas de conversaciones.


Allí estaba ella, sola en aquella mesa, las piernas cruzadas y una falda a través de su grieta, mostraba unas piernas torneadas, perfectas de color tostado. Su mirada estaba pérdida y apuraba un dry martini a pequeños sorbos, mientras leía una extraña libretita.

Se hizo eterno el desplazamiento a través del humo, pero poco a poco las conversaciones fueron disolviéndose, se plantó delante de su campo visual, el aspecto de él no era especialmente seductor seguro de si mismo, más bien tirando a indeciso.

Ella levantó la vista, enseguida se pudo leer en su frente 'no molestes, no me interesas lo más mínimo'.

-¿Llevas medias?
-¿Como? ¿Hablas conmigo?
-Esta claro, solo te pregunto si llevas medias.

Casi todos en el local aplacaron sus conversaciones y ahora se centraban en esa extraña conversación.

-Pues si, ¿pero a ti que te importa si llevo o no?
-Es que quiero tener un hijo tuyo, pero no me gustaría que su madre andase por ahí con esas medias rotas, solo te preguntaba si tienes medias de repuesto.

Ella entonces se ruborizó, notó que algo no iba bien, sabía que era muy atractiva, el baile además le había premiado con unas piernas preciosas que le encantaba lucir, había estado ahí luciendo con toda su soberbia las medias rotas, a la vista de todos y aquel hombre que había tratado tan despectivamente, la estaba sacando del atolladero.

Le entregó un paquetito.
-Son de tu medidas
-Pero.....¿como es que llevas un par de medias de mis medidas en el bolsillo?

El sonrió.

-Ya te lo dije, quiero tener un hijo tuyo, ahora.



--------- o 0 0 ----------


Antes de ir a dormir anotaba detalladamente en una libretita donde había dejado el sueño anterior, solo tenía que esperar que sus sueños se entrelazaran, en el sueño anterior le había puesto la libretita con el guión a la chica y cuidadosamente le había roto las medias.


El problema es que ahora cada vez dormía más ya casi doce horas y su vida transcurría cada vez más en sus sueños y se olvidaba lo que pasaba en su vida real. ¿o al revés?

lunes, 7 de diciembre de 2009

El Amante Guisante


Un homenaje a la fantasía, imaginación y a la sencillez, me gustaría compartirlo con vosotros



El Amante Guisante


Un homenaje a la fantasía, imaginación y a la sencillez, me gustaría compartirlo con vosotros



jueves, 3 de diciembre de 2009

Fenómeno Extraño

De repente, la pista de baile se volvió pequeña .....

El liquido de la botella de barato champagne helado desaparecía rápidamente en nuestras gargantas .....

Compramos otra botella ....

Dejamos de sentir frío y nuestros disfraces dejaron de importarnos ....

La gente en la pista se apartaba como en cámara lenta, semicongelada .....

Tu cara empezó a brillar y dejé de ver el exterior .....

No noté la borrachera, ni cuando el mundo se deshizo .....
ni cuando la música de pronto se esfumó ....
Cuando apretaste tus labios contra los mios, me quedé sin piernas .....

No esperaba que tu lengua entrase en mi boca, pero menos que explotase en su interior .....


Tampoco esperaba que al tener tu cabeza entre mis dedos, apareciese majestuosamente el sol, como si fuera una señal indicando que este momento era especial.

Me parece que nos estamos seduciendo levemente.

Fenómeno Extraño

De repente, la pista de baile se volvió pequeña .....



El liquido de la botella de barato champagne helado desaparecía rápidamente en nuestras gargantas .....



Compramos otra botella ....



Dejamos de sentir frío y nuestros disfraces dejaron de importarnos ....



La gente en la pista se apartaba como en cámara lenta, semicongelada .....



Tu cara empezó a brillar y dejé de ver el exterior .....



No noté la borrachera, ni cuando el mundo se deshizo .....
ni cuando la música de pronto se esfumó ....
Cuando apretaste tus labios contra los mios, me quedé sin piernas .....

No esperaba que tu lengua entrase en mi boca, pero menos que explotase en su interior .....


Tampoco esperaba que al tener tu cabeza entre mis dedos, apareciese majestuosamente el sol, como si fuera una señal indicando que este momento era especial.

Me parece que nos estamos seduciendo levemente.