domingo, 18 de mayo de 2008

Pensando en Ella


He aquí que estoy ahora en ella

En esta ocasión, mis ganas incontrolables por masturbarme obedecian a no poder hacer el amor con la sirena de mis sueños, mientras ella se desvanece en la distancia y en el tiempo.....

Me desperté temprano al día siguiente, como todas las mañanas por un trabajo inacabado,

Esta vez no me desperté con el despertador, me levantó la tremenda erección que presentaba mi verga y que experimentamos todos los hombres por las mañanas.

¿No es verdad eso, amigos hombres? ;-)


Bueno, apenas retiré las sábanas pude darme cuenta de que mi polla estaba super dura y palpitaba como diciéndome:


-Agarrame y pegame un meneo por favor!

De hecho, la agarré con mi mano derecha y estuve tocándola por unos minutos, primero notando como las venas se hinchaban, luego como toda mi polla aumentaba de diámetro hasta ocupar toda la palma de mi mano, notando las palpitaciones y su peso, luego pelando su tronco y dejando que el glande escapara furiosamente, hasta que sentí como las primeras gotas de preseminal humedecían la cabeza. Apreté el tronco de mi pene con mi mano y entonces observé como mi verga segregó una gota de preseminal más grande que las que habían salido antes.


Aquella gota era especial, brillaba como si fuera una esfera de cristal, amenazando con caer desde el agujerillo de mi verga hasta mis vellos dejando tras de sí un largo hilo cristalino. No resistí la tentación y recogiéndola con un dedo me la llevé a la boca.


Mmmm, el sabor ligeramente salado del zumo segregado por mi propia verga, me excito aún más, me hacía pensar en la boca de ella y en el sabor que sentía cuando segregaba mis primeras gotitas, que ella tragaba gustosamente, una salsa espesa, cuyo sabor le recordaba el sexo del bueno que le esperaba, pero lastimosamente ya era muy tarde y llegaría tarde al trabajo, por lo que no me quedó más que dejar mi polla llena de preseminal en paz y proceder a ducharme y vestirme para salir como alma que lleva el diablo.....
Bueno, el caso es que mi trabajo no me estaba importando en ese momento, ya que yo solo podía pensar en el pajazo de horas antes.


Por fin la jornada terminó y luego de conversar con algunos compañeros como de costumbre, me subí al coche y decidí retornar a mi casa con la idea de retomar mi paja inacabada.

El trayecto entre el trabajo y mi casa es algo largo, y si sumamos a ello el tráfico pues la verdad es que yo ya estaba desesperado por retomar aquella masturbación estaba obsesionado y mi polla me lo hacía notar porque mientras conducía podía sentir como me palpitaba dentro de los pantalones pugnando por salir.

Era tal el tráfico que decidí acortar por una calle secundaria, que la verdad fue un alivio pués dicha calle parecía de esas del viejo oeste en donde no hay ni un alma. Yo seguía pensando en mi paja inconclusa y lo bien que lo pasaría llegando a casa, mi pene parecía salírseme de mi pantalón y la verdad es que ya sentía mi boxer algo húmedo. Al mover la pierna para acelerar y frenar el pantalón ejercía presión sobre el miembro que dificilmente cabía ya en el pantalón, provocando un masaje que de seguir así me iba a dejar con los ojos en blanco.
Fue mientras transitaba por aquella calle de aquel barrio tranquilo cuando decidí hacer un ligero cambio de planes.

Mis ganas por masturbarme eran tales que la verdad no creía poder llegar a casa por lo aparqué en un parking. Miré alrededor y me di cuenta de que de un lado había un terreno vacío y del otro lado un pequeño parque rodeado de árboles. El lugar era perfecto para dar rienda suelta a mi paja sin ser visto.
Sin perder tiempo, me bajé el cierre de mi pantalón y pude ver que mi boxer estaba ya bastante húmedo en la zona donde hacía contacto con mi pene. Procedí a bajarme el boxer y mi verga palpitante por fin fue liberada. No tuve que ni siquiera sacarla porque esta salió sola con un gran salto.

Empecé a frotarme la cabeza de mi verga aprovechando la excesiva lubricación y a ratos también probaba algo de aquel preseminal tan delicioso.
Luego agarré mi pene con mi mano derecha y empecé a bombear arriba y abajo, como un pistón, produciéndome esto un enorme placer. Con mi otra mano libre me acariciaba mis bolas, estirando mis testículos lo más que podía y también realizaba exploraciones hacia mis tetillas que podía sentir como se ponían duras como rocas debajo de mi camisa.

En ese momento no pensaba en nada, solo el mismo hecho de verme ahí sentado en el coche, medio desnudo con mi pene erecto, era ya suficiente motivo para pajearme a gusto.
Supongo que las tremendas ganas con las que amanecí, seguidas a que me encontraba en un lugar desolado donde podía dar rienda suelta a la actividad que más me gusta me estaban llevando a la máxima expresión de placer.

Estuve por varios minutos dándome mano en mi verga, subiendo, bajando, y también frotándome directamente el glande hasta que no pude soportar más.
Entonces decidí abrir la puerta del auto y sentarme a la orilla del asiento apuntando con mi verga hacia la calle.


No estuve mucho tiempo así puesto que por la excitación no tardé en eyacular experimentando un orgasmo muy explosivo.
Varios chorros de ardiente leche salieron disparados para caer sobre la calzada de aquella vía solitaria.
Me sacudí la verga para hacer que todo residuo de mi semen cayera y así poder nuevamente poderme guardar la verga dentro de mis calzoncillos.
Luego de eso me quedé dentro del coche reponiéndome de aquel momento de éxtasis total mientras observaba como mi semen se transformaba en una mancha sobre la calzada, formando un curioso dibujo.
Pienso repetir la experiencia otra vez, pero no quiero hacerlo seguido por temor a que alguien me descubra y ya no pueda contar con dicho lugar. Ahora de vez en cuando paso por el lugar y me excita pensar que sobre esa vía dejé mi simiente y parte de mí.

jueves, 15 de mayo de 2008

Encuentro delante del mar

Estaba sentada, el agua tapaba sus piernas, su torso desnudo, resplandecía con el cansado sol del ocaso.

Me sonrió y entonces me fijé en sus curiosos tatuajes de vivos colores en la delicada y sinuosa curva de su espalda desnuda.
Plasmaban la vida del mar y me hipnotizaban.

Hablamos largamente mientras el sol se escondía tras las montañas y una sensación de frío extraña ........ al cambiar de posición la rocé suavemente y me dí cuenta de que su cuerpo no emitía calor ni tibieza, su piel era suave y podía adivinar sus pulsaciones.
De repente al retirarse el agua, observé un brillo azul-plateado en sus piernas, al darle el sol me deslumbraba, eran escamas.....
estaba hablando con una sirena.
Sucedió lo que tenía que suceder, nos dimos una largo beso y ella me desnudó, cuando mi sexo estaba terriblemente duro y a punto de explotar, lo tomó entre sus manos y lo fué deslizando entre sus escamas, resbalaba entre sus manos y bajaba constantemente la piel del tronco, dejando el glande redondo y brillante bajo la luz de la Luna.
Angustiada me preguntó ¿Por donde?
No supe que contestar, era mi primera relación con una sirena, poco a poco fué desapareciendo entre las olas y me quedé ahí esperando con mi asta sin bandera diciéndole adiós.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Hasta las letras se animan ...



Mirar lo que me pasó mientras escribía un informe en el bloc de notas....

martes, 13 de mayo de 2008

Cereza mordida.........


Amable visitante de este blog


Supongo que te preguntarás que hace esta cereza mordida aquí.


Si lees más abajo ..... lo entenderás




domingo, 11 de mayo de 2008

Broma de pésimo gusto

Sin comentarios ...... Susana, la del basket

sábado, 10 de mayo de 2008

El juego subliminal


Nunca hasta ese entonces habíamos pensado tener alguna otra relación entre nosotros más que la amistad que sincera que teníamos, pero con los tonteos de los celos, entre compañeros de trabajo, cada vez nos unían un poco más, dándonos motivos, por aquello de compartir rumores y ser parte de ellos.

Los conserjes y las secretarias muy dadas a los comentarios, nos divertían, hasta tal punto que en su presencia, al cruzarnos con alguno de ellos, me acariciaba suavemente el pene por encima del pantalón, y sonreía y miraba como desviaban la vista violentamente.

Algún compañero al pasar a su lado, se acercaba y realizaba algún tipo de broma para que ella le acariciase a él, pensando que tal vez ella fuera ligera de cascos y formaba parte de su perversión, pero era un privilegio que solo me destinaba a mi.


Hasta que un día, estábamos en una cafetería cercana, durante el tiempo del desayuno. La secretaria llamó a mi móvil, sin darse cuenta ella respondió al teléfono, y al otro lado se oyeron unos comentarios, y le preguntaron por qué tenía ella mi movil, ella irónicamente respondió que yo estaba muy ocupado desabrochando los botones de su blusa y no podía responder, que ella estaba tumbada sobre el sofá y yo estaba encima de ella.

Al oír yo eso, me acerqué a ella para seguir la broma, y hablar yo también por el móvil, lo cual hice, le dije que me lo estaba pasando muy bien, por lo que se oyeron unas risitas cómplices al otro lado, y murmuraron vale, vale, esta bien...entiendo....

Al colgar nos dimos cuenta en la situación en la que estábamos, pues en realidad si estábamos casi juntos, sentados en la misma silla y al aproximarme al teléfono que sostenía ella, me había echado casi totalmente encima de ella y tenía una mano muy cerca de uno de sus pechos.


Cuando puso el teléfono en la silla sobre la que estaba este, giró la cabeza, y nos quedamos mirando fijamente a los ojos, y al momento miramos hacia mi mano, casi sobre un seno, un instante, no se que pasó que nos quedamos prendados uno mirando al otro, me regalo una de sus sonrisas inocente y la besé suavemente en los labios, me devolvió el beso, acariciando mi lengua con la suya.

Le acariciaba el pelo con una mano, mientras que con la otra le comenzaba a rozar un pecho, no puedo describir la sensación de vacío tan deliciosa que sentía al acariciarle sus senos, por no hablar de una especie de corriente dulcemente nerviosa, al ver que sus pezones se erizaban, bajo la tela, ella es una chica terriblemente atráctiva, con unas tetas redondas y suaves, es un auténtico ángel, al menos yo así lo siento, supongo que la complicidad del momento hacía aparecer su verdadera personalidad, dulce, alegre, cariñosa...

Seguimos por un momento en esa misma situación, hasta que ya al fin separamos nuestras bocas, le comenté, que al final iba a ser verdad lo que se comentaba, por lo que ella me sacó la lengua, sonrió y miró hacia su blusa. Yo le desabroché un botón más, y le rocé por encima su hermoso sujetador blanco, ante mí quedaron su preciosos pechos atrapados en aquella tela semitransparente y ante el asombro de algunos clientes comencé a besarlos y a chuparle sus pezoncitos rosados, era una maravilla, ella estaba absorta y a mi pesar la vestí suavemente.

Ya nada es lo mismo ahora, un juego táctico, miradas y gestos se han vuelto armas arrojadizas, ahora cuando pasa a mi lado y me acaricia el pene suele ahuecar la mano y apretarlo ligeramente, sonríe angelicalmente al ver como mi pene le obedece a ella, más que a mi .....

Aunque lo peor es que cuando pasa por mi despacho, me deja una fresa mordida, creo que me conoce demasiado .....


martes, 6 de mayo de 2008