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domingo, 20 de septiembre de 2009

Escúpeme en la Cara

-Venga, ¡escúpeme ya en la cara!

Era injusto, sentí un ataque repentino de celos, no me hablaba a mi que era su dueño, se lo decía a ella.

Por un momento pensé en desconectarla, bastaba mandarle un chorro de imágenes equivocadas.


Siempre se lleva los mejores momentos, las caricias más reconfortantes, los ojos abiertos llenos de admiración, las caricias tímidas como con miedo a sus reacciones, luego ya solo existe ella, que si la meto aquí, que si la paseo entre mis pechos, que si en mi boca y a mi que me parta un rayo.

Yo también quisiera estar en su boca y ser bañado por su saliva caliente y notar sus pequeños espasmos, provocar una descarga eléctrica descontrolada en su espalda.

Ella no soporta los momentos tensos, ni las negativas a las citas, ni paga las cenas, está ahí tranquila esperando su momento, ¡que rabia me da! ¡Lo tiene todo tan fácil!.

Definitivamente voy a desconectarla.


Hummmm, demasiado tarde, ya me ha desconectado ella primero, acaba de escupir toda su leche, se acabaron los pensamientos, ojos en blanco, la maldita explosión en la que se entrelazan todos los nervios y el deseo irrefrenable de abrazar ese cuerpo ajeno......

Escúpeme en la Cara

-Venga, ¡escúpeme ya en la cara!

Era injusto, sentí un ataque repentino de celos, no me hablaba a mi que era su dueño, se lo decía a ella.

Por un momento pensé en desconectarla, bastaba mandarle un chorro de imágenes equivocadas.


Siempre se lleva los mejores momentos, las caricias más reconfortantes, los ojos abiertos llenos de admiración, las caricias tímidas como con miedo a sus reacciones, luego ya solo existe ella, que si la meto aquí, que si la paseo entre mis pechos, que si en mi boca y a mi que me parta un rayo.

Yo también quisiera estar en su boca y ser bañado por su saliva caliente y notar sus pequeños espasmos, provocar una descarga eléctrica descontrolada en su espalda.

Ella no soporta los momentos tensos, ni las negativas a las citas, ni paga las cenas, está ahí tranquila esperando su momento, ¡que rabia me da! ¡Lo tiene todo tan fácil!.

Definitivamente voy a desconectarla.


Hummmm, demasiado tarde, ya me ha desconectado ella primero, acaba de escupir toda su leche, se acabaron los pensamientos, ojos en blanco, la maldita explosión en la que se entrelazan todos los nervios y el deseo irrefrenable de abrazar ese cuerpo ajeno......

domingo, 7 de junio de 2009

Curiosa Perspectiva







...y curioso efecto



sábado, 4 de abril de 2009

Chocolate y Leche



Permitirme que ponga esta foto, de la cual me gustan muchos pequeños detalles, quizás el antes y después de ese descontrolado mordisco a esa tableta. ;-)


Pero quizás lo que más, esa sonrisa tipo 'Monna Lisa', jocosa y pícara.





Quizás sea el vínculo de los que estamos metidos aquí, sea la imaginación o el interés por las diversas formas literarias o el lenguaje visual, a juzgar por los blogs asiduos (y los que no lo son tanto), a los que estoy enganchado, cada uno en su propia personalidad, pero desencadenantes todos ellos de la expresión de esa imaginación que es capaz de activarse con detalles mucho más minúsculos.


Aquí un vídeo inocente que desarrolla un poco más estos impulsos.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Sabor a Cacao del Bueno

Hay días que no se entiende nada, este es uno de esos días.........
¿Que hacía aquella hermosa mujer de labios rojos?.
Dirigiéndose decididamente hacia donde yo estaba, esas caderas resaltadas por una tela negra ajustada, desafiante, avanzando felínamente, dejando a su paso miradas idiotizadas, trayecto seguido por boca abiertas, babeantes, un generoso escote trasero que muestra una espalda blanca infinita, penetrando a través de la niebla azulada, humo de cigarrillos que se aparta respetuoso al paso de aquellas curvas y repitiéndolas mil veces como ondas en el espacio envolvente, blancos cuellos de camisa embutidos en oscuros trajes de domingo, girándose curiosos, al compás de los cuellos que les pertenecen, conversaciones que se torman mudas a su paso, en el ritmo de una escena cinematográfica....

Miré hacia mi espalda, no había nadie, era evidente venía hacia mi, debía ser un error, un sueño, quedé petrificado parpadeando nerviosamente a lo 'Huges Grant', ella me sonrió, mostrando unos dientes blancos perfectos, su boca era grande y sensual, su rostro se despojó de toda dureza y se tornó simpático, tal estado me contagió la sonrisa. Acercó su rostro franqueando el límite razonable de lo correcto, adentrándose en los límites de la complicidad, pude aspirar su perfume ......

-¡ Hola !
Dijo con una volumen que solo pude oir yo, una voz seductora un tanto grave.
-Ho-ho-ho-la. Conseguí tartamudear.
-Verás, me llamo Marlene, querría que hicieras algo por mí.

A estas alturas, casi no me tenía en pié, al mismo tiempo que sostenía la sonrisa, buscaba entre las sombras la explicación a todo ello, alguna cabeza amiga burlona, una cámara oculta, solo rostros anodinos mirando distraídamente.

-Naturalmente,lo que quieras.
-Quiero que me dejes que te la mame.
-¿Ehh?


Aquello fue demasiado, se me doblaron las piernas y caí estrepitosamente en redondo, ella entonces, alargó sus brazos desnudos, sus manos eran suaves, las uñas perfectamente pintadas de blanco, mientras me ayudaba a levantarme, me sonrió un tanto pícaramente, mostrando la punta de su lengua entre los dientes.

'Hace unos meses, tuve una novia a la que extrañamente empezaron a salirle granos y a engordar más de lo que pudiéramos considerar normal, ella dijo que era por mi culpa y que lo mejor era dejarlo, pués su estima se desmoronaba por momentos, hace unos días volvió a pasarme lo mismo, esta vez la dejé yo, no por su súbito aumento de peso y granos en la cara, esa mujer parecía que estaba obsesionada por hacer el amor, concretamente con las prácticas orales hacia mi persona, quizás ahora pudiera resolver mi enigma.'

De modo que una vez me incorporé, le pregunté que razón había para tan extraña petición, me contestó que unas amigas mutuas, con las cuales yo me había acostado le habían comentado que mi miembro sabía a chocolate, pero de una exquisitez extrema de tal forma que les resultaba irrestible, empecé a atar cabos, hace algún tiempo se produjo un escape radioactivo en la central nuclear donde trabajaba, desde entonces me acompañaba un curioso olor a cacao, al principio pensé que era algún gas de la central, pero luego me di cuenta que era yo mismo, de alguna forma mis glándulas endocrinas se habían alterado, metabolizaban de forma diferente, pigmentando, aromatizando y dejando un sabor a chocolate en mi propia piel y por lo que analizo en estos momentos también mantiendo sus propiedades psicoadictivas.....

El hecho de que sus dos mejores amigas, hubiesen disfrutado de ese manjar, hablasen sobre el tema y ella la más atractiva y triunfadora, solo pudiese hablar del simple sabor a 'hombre' que ya conocía, le provocaba desazón y por ello, si no me parecía mal, también quería probarlo. Me prometió que sería una mamada de las 'buenas' y que me pagaría si era necesario, para que al menos no me sintiera utilizado.

Me quedé pensando un rato (1/2 segundo) y asentí con la cabeza
-De acuerdo. Pero de pagar ni hablar.

Quedamos en su apartamento, la verdad es que no puedo quejarme, me trató excelentemente, una cena riquísima, eso si sin postre, unas velas azules con llamas tintileantes nos acompañaban, dando un aspecto aún más mágico a aquella velada tan peculiar, cuyo final estaba escirto ya, música soul y una cama llena de cojines de plumas de colores muy vivos, la verdad es que me encantó el mimo con el que trató a mi miembro toda la noche, como si fuera un cetro de oro, me desnudó y con un ritmo ceremonioso como un somelier catando un vino de una reserva excepcional, se tomó su tiempo para dar el primer lengüetazo, primero oliendo, luego con la punta de la lengua tímidamente saboreando, cada vena, cada rincón y por último un abrazo húmedo de la lengua rodeando todo mi tronco, abarcando todo.


-Ohhhhhh !!! Es increible, pero si es Cacao al 90% amargo, fueron las únicas palabras que oí

Mientras con las manos subia y bajaba la piel y esta vez se metía el glande entero en la boca, aquel sabor se mezclaba con su saliva por lo que entraba resbalando, notaba como con la lengua lo aplastaba contra el paladar, el ritmo se fué acelerando, provocando una explosión de sabor en su paladar.

LLegó un momento que ya no podía más, más que una mamada parecía que me ordeñase, más que un pene parecía un manjar, tal era la succión y concentración que suscitaba, mi polla estaba a punto de reventar, la sangre que fluía hervía y coloreaba en una gama completa de granates, todos los flujos habidos y por haber se acumulaban en su interior y yo notaba como si toda la presión fuera a explotar, como una olla express.
Entonces ella inesperadamente apretó con toda su fuerza aquel tronco, que apenas podía abarcar con la mano derecha, estrangulandolo impidiendo que brotase ni una gota, con lo cual la presión interior aún se hizo más exasperante.
Colocó la yema del dedo corazón de la otra mano, boca arriba, la puso delante, me dijo con voz suave...


-Podrías dejarme una gotita de semen aquí, me muero por probar tu leche.
Reí para mis adentros, ¿solo una gotita? ....iba a ver ella lo que era una gotita. En el momento que abrió ligeramente la mano, noté internamente un chorro a que se iba acelerando a mil por hora, a través de mi conducto, salió disparado le inundó la boca, los ojos, el pelo y parte de unos cuadros que tenía en la pared trasera y me quedé temblando de placer.


Su cara, primero atónita de haber recibido esa ducha a presión blanca, de aquel líquido brillante, espeso y goteante, se tornó en una sonrisa complaciente y se puso la yema en la boca.
-Que rica !!! leche condensada, tu semen es azucarado mmmmmh, que pasada!!!


Y empezó a relamerse, pero esta vez mi glotoneria no me dejó sin probar ese manjar, nuestras lenguas peleaban entre sí por hacerse con aquel líquido elemento, la verdad es que la mezcla entre el cacao amargo y aquella leche era como un Bayleys, le lamí toda la cara y la bese suavemente, aquel sabor era fuertemente aditivo, me pidió educadamente repetir, pero eso sí, dentro de su boca.


Ahora trabajo como postre en un restaurante de la guía Michelin 4 estrellas, me llevan y traen con el carrito de los postres, con un mini delantal y nada debajo (soy el famoso sorbete de cacao). Parece ser que ese cacao es de excelente calidad, similar al que se cultiva al sur del lago de Maracaibo, donde dicen que se encuentran las plantaciones del 'Porcelana Puro', el mejor cacao del mundo.

domingo, 18 de mayo de 2008

Pensando en Ella


He aquí que estoy ahora en ella

En esta ocasión, mis ganas incontrolables por masturbarme obedecian a no poder hacer el amor con la sirena de mis sueños, mientras ella se desvanece en la distancia y en el tiempo.....

Me desperté temprano al día siguiente, como todas las mañanas por un trabajo inacabado,

Esta vez no me desperté con el despertador, me levantó la tremenda erección que presentaba mi verga y que experimentamos todos los hombres por las mañanas.

¿No es verdad eso, amigos hombres? ;-)


Bueno, apenas retiré las sábanas pude darme cuenta de que mi polla estaba super dura y palpitaba como diciéndome:


-Agarrame y pegame un meneo por favor!

De hecho, la agarré con mi mano derecha y estuve tocándola por unos minutos, primero notando como las venas se hinchaban, luego como toda mi polla aumentaba de diámetro hasta ocupar toda la palma de mi mano, notando las palpitaciones y su peso, luego pelando su tronco y dejando que el glande escapara furiosamente, hasta que sentí como las primeras gotas de preseminal humedecían la cabeza. Apreté el tronco de mi pene con mi mano y entonces observé como mi verga segregó una gota de preseminal más grande que las que habían salido antes.


Aquella gota era especial, brillaba como si fuera una esfera de cristal, amenazando con caer desde el agujerillo de mi verga hasta mis vellos dejando tras de sí un largo hilo cristalino. No resistí la tentación y recogiéndola con un dedo me la llevé a la boca.


Mmmm, el sabor ligeramente salado del zumo segregado por mi propia verga, me excito aún más, me hacía pensar en la boca de ella y en el sabor que sentía cuando segregaba mis primeras gotitas, que ella tragaba gustosamente, una salsa espesa, cuyo sabor le recordaba el sexo del bueno que le esperaba, pero lastimosamente ya era muy tarde y llegaría tarde al trabajo, por lo que no me quedó más que dejar mi polla llena de preseminal en paz y proceder a ducharme y vestirme para salir como alma que lleva el diablo.....
Bueno, el caso es que mi trabajo no me estaba importando en ese momento, ya que yo solo podía pensar en el pajazo de horas antes.


Por fin la jornada terminó y luego de conversar con algunos compañeros como de costumbre, me subí al coche y decidí retornar a mi casa con la idea de retomar mi paja inacabada.

El trayecto entre el trabajo y mi casa es algo largo, y si sumamos a ello el tráfico pues la verdad es que yo ya estaba desesperado por retomar aquella masturbación estaba obsesionado y mi polla me lo hacía notar porque mientras conducía podía sentir como me palpitaba dentro de los pantalones pugnando por salir.

Era tal el tráfico que decidí acortar por una calle secundaria, que la verdad fue un alivio pués dicha calle parecía de esas del viejo oeste en donde no hay ni un alma. Yo seguía pensando en mi paja inconclusa y lo bien que lo pasaría llegando a casa, mi pene parecía salírseme de mi pantalón y la verdad es que ya sentía mi boxer algo húmedo. Al mover la pierna para acelerar y frenar el pantalón ejercía presión sobre el miembro que dificilmente cabía ya en el pantalón, provocando un masaje que de seguir así me iba a dejar con los ojos en blanco.
Fue mientras transitaba por aquella calle de aquel barrio tranquilo cuando decidí hacer un ligero cambio de planes.

Mis ganas por masturbarme eran tales que la verdad no creía poder llegar a casa por lo aparqué en un parking. Miré alrededor y me di cuenta de que de un lado había un terreno vacío y del otro lado un pequeño parque rodeado de árboles. El lugar era perfecto para dar rienda suelta a mi paja sin ser visto.
Sin perder tiempo, me bajé el cierre de mi pantalón y pude ver que mi boxer estaba ya bastante húmedo en la zona donde hacía contacto con mi pene. Procedí a bajarme el boxer y mi verga palpitante por fin fue liberada. No tuve que ni siquiera sacarla porque esta salió sola con un gran salto.

Empecé a frotarme la cabeza de mi verga aprovechando la excesiva lubricación y a ratos también probaba algo de aquel preseminal tan delicioso.
Luego agarré mi pene con mi mano derecha y empecé a bombear arriba y abajo, como un pistón, produciéndome esto un enorme placer. Con mi otra mano libre me acariciaba mis bolas, estirando mis testículos lo más que podía y también realizaba exploraciones hacia mis tetillas que podía sentir como se ponían duras como rocas debajo de mi camisa.

En ese momento no pensaba en nada, solo el mismo hecho de verme ahí sentado en el coche, medio desnudo con mi pene erecto, era ya suficiente motivo para pajearme a gusto.
Supongo que las tremendas ganas con las que amanecí, seguidas a que me encontraba en un lugar desolado donde podía dar rienda suelta a la actividad que más me gusta me estaban llevando a la máxima expresión de placer.

Estuve por varios minutos dándome mano en mi verga, subiendo, bajando, y también frotándome directamente el glande hasta que no pude soportar más.
Entonces decidí abrir la puerta del auto y sentarme a la orilla del asiento apuntando con mi verga hacia la calle.


No estuve mucho tiempo así puesto que por la excitación no tardé en eyacular experimentando un orgasmo muy explosivo.
Varios chorros de ardiente leche salieron disparados para caer sobre la calzada de aquella vía solitaria.
Me sacudí la verga para hacer que todo residuo de mi semen cayera y así poder nuevamente poderme guardar la verga dentro de mis calzoncillos.
Luego de eso me quedé dentro del coche reponiéndome de aquel momento de éxtasis total mientras observaba como mi semen se transformaba en una mancha sobre la calzada, formando un curioso dibujo.
Pienso repetir la experiencia otra vez, pero no quiero hacerlo seguido por temor a que alguien me descubra y ya no pueda contar con dicho lugar. Ahora de vez en cuando paso por el lugar y me excita pensar que sobre esa vía dejé mi simiente y parte de mí.

martes, 6 de mayo de 2008