sábado, 22 de octubre de 2011

El Comprobador de Blog Eróticos

Por fin encontré trabajo, 'Comprobador de blogs eróticos', los amables y respetables Sres. de Google me han contratado.

Mi trabajo es simple, comprobar el efecto erótico de un blog que así se autodefine, solo tengo que ponerme en contacto con él o la blogger, ir a su casa y comprobar 'in situ' que el contenido de su blog, ejerce esos maliciosos efectos.....






Es un trabajo de gran responsabilidad, pués millones de personas van a disfrutar de ese contenido.


En caso positivo, se le premia con un cartelito que ya no se podrá quitar. No penséis que es un trabajo fácil y placentero mas bien todo lo contrario.


Una vez se ha concertado la entrevista, para evitar la huida del 'blogger' se le coloca un collar en el cuello con el anagrama del 'Google', se le obliga a sentarse en una silla, se le atan las muñecas y los codos al reposabrazos y los tobillos y pantorrillas a las patas, para que no pueda huir durante la comprobación.


Luego se hace una lectura detallada del blog en voz alta, tomándose el tiempo pertinente, y haciendo anotaciones en una libretita de lo que acontece.
Lo primero es comprobar el estado de los senos, la turgencia, y el tamaño de los mismos, deberá ser el que se explicita en el blog, y luego por supuesto sus pezones, si el blog es de sumisión, los pezones de una esclava para llegar a ser perfectos debieran estar anillados según la normativa vigente.

Antes de seguir con la investigación, es indispensable que la respiración del blogger sea cada vez más profunda y se puedan sentir los latidos de su corazón mientras se le palpa con dulzura por debajo de la camiseta, en un plan aséptico como es preceptivo de un profesional .


Para pasar a la siguiente fase se comprueba el estado de los aureolas y pezones, hay que comprobar que no se hinchen ni se alteren con las lecturas, visión de imágenes y vídeos de su propio blog, entonces se deben masajear bien sus pechos, hay que hacerlo de manera adecuada para que el efecto sea inmediato, si sus pezones empiezan a ponerse duros y erizarse y su boca se abre y empieza a intentar mover el cuerpo buscando una presión mas constante, se puede continuar con la comprobación.


El espectáculo sensual y manoseo previo, debiera comenzar a poner a prueba la resistencia de mi bragueta (térmometro imparcial), para superar esta siguiente fase, debo notar palpitaciones salvajes y agresivas como las de un toro acorralado. En caso contrario las manos de la blogger se deben liberar para iniciar un juego tan comedido como excitante, deben iniciar el recorrido por la geografía de su propio y voluptuoso cuerpo explorando por completo todos los rincones, lo que inevitablemente debe provocar una nueva convulsión del venoso monstruo encarcelado.


Para seguir con la comprobación hay que desabrochar el sostén de la solicitante, dejándolo caer en el suelo. Es importante que caiga por su propio peso. Es preciso en este punto ver como la autora de blogs desabrocha la bragueta y acaricia a la bestia encarcelada, siguiendo paso a paso sus propios escritos, en esos momentos el miembro debiera salir de su cárcel empalmado al máximo y golpeando sus mejillas.


Para la última fase hay que deslizar la mano bajo su ropa, desde su nalga hasta su pubis y comprobar la vellosidad de todo su monte de Venus, analizando que coincida con las descripciones de sus narraciones, luego hay seguir bajando hacia su sexo, hay que comprobar sus reacciones, si al notar la cercanía de los dedos abre un poco más sus piernas para facilitar la verificación, hay que palpar sus labios mayores y notar si los pelillos que los rodean están totalmente mojados de flujo vaginal, luego no hay que olvidar que hay que pasar los dedos por la entrada de su vagina, para comprobar que sus labios menores están también totalmente mojados, resbaladizos y bien abiertos para acceder con facilidad al interior de su vagina.


Roces al clitoris son necesarios para observar las pequeñas convulsiones y espasmos que recorren la espalda, según consta en las bases de datos de Google.


A pesar de esta situación algo embarazosa, no hay que dudar ni un instante en penetrarla con los dedos, palpando las paredes mojadas de su vagina, tener los dedos totalmente impregnados de sus jugos y luego saborearlos para certificar que su sabor coincide con las narraciones del blog.


En caso de superar esta habilidosa comprobación, una llamada a mis jefes y aparece el siguiente cartelito avisador en su blog....


Ahora ya sabéis que detrás de cada cartelito de advertencia hay un trabajo exhaustivo y delicado, yo seguiré sacrificándome por el bien de la comunidad Internauta ;-)

jueves, 20 de octubre de 2011

Mujer Caramelo






-Ella disimulaba, en realidad sabía que era de caramelo.




-¿Me va a decir vd. que se puso a chupar a una mujer creyéndose que era de caramelo?




-Exactamente.



-Esto es inaudito. ¿No se fijó que se movía que protestaba como un humano?




-Pensé que se hacía pasar por humana para evitar que me la comiera, la razón de existencia de los caramelos es ser comidos. Además huele como un caramelo de fresa y sabe a azúcar y va envuelta en un papel de colores con corazones.



-El que a esta mujer le falte un brazo, vaya vestida con un modelo de Agatha Ruiz de la Prada huela y sepa como un caramelo no quiere decir que lo sea, son casualidades circunstanciales.



Además en el informe policial afirma que vd. la desnudaba lentamente a medida que la iba chupando y afirmando sin ningún rubor "Que rica estás".



-No la desnudaba, la desenvolvía ¿acaso vd. se come los chupachups con el envoltorio? y no la chupaba le estaba lamiendo lentamente.





La víctima subió al estrado. La verdad es que aquella mujer olía poderosamente a fresa.



-Nos puede explicar a la sala, porque razón le falta un brazo.


-Me dieron un mordisco por la calle mientras paseaba.



-¿Y le arrancaron el brazo?¿Dónde lo dejaron?



-Se lo comieron.



-¿Le importaría que un voluntario del jurado se acercase al estrado y comprobase que es vd. humana y que dista mucho de asemejarse a un caramelo?.



-¡Claro que no!.



Se acercó un hombre de mediana edad de complexión fuerte se inclinó ante su escote y pasó la lengua lentamente por su cuello intentando descifrar su sabor.



-¡Es de caramelo! y siguió chupando separándole un poco el cuello de la camisa y abriéndole la blusa para ver que el resto del cuerpo también lo era.



Se produjo un tumulto en la sala, los restantes miembros del jurado quisieron probar también y saltaron de una forma espontánea hacia aquella fémina tan gustosa y poco a poco aquella mujer/caramelo se fue deshaciendo entre aquellas lenguas curiosas hasta que solo quedó su ropa amontonada en la silla de los testigos.



El juez estaba atónito se habían comido las pruebas la víctima y la propia denunciante. Se decidió que aquella hermosa mujer era de caramelo y se borraron de común acuerdo todos los datos para que nunca saliera a la luz aquel acontecimiento.






Es la pequeña historia que explica porque algunos lamen a las mujeres:







No es lujuria ni obscenidad, simplemente es para comprobar que no sea de caramelo.

viernes, 7 de octubre de 2011

Piel Suave




Desabrochó un botón mas de su blusa, una piel blanca destacaba contra los encajes violáceos de un sujetador apenas sugerido, cerró la mano sobre uno de aquellos gruesos dedos y separó con dulzura la mano que reposaba en el cambio de marchas acompañándola al inicio de sus senos, la palma de la mano se ahuecó como con miedo de tocar aquella increíble piel suave, luego los dedos se estiraron al rozar aquella textura, dejando que el nacimiento de las turgencias jamás tocadas por nadie apenas la rozara, aquellos dedos estaban hechos para tocar aquellos hermosos pechos, todas las terminaciones nerviosas se activaron en conjunción y un repentino baño de sudor lleno de diminutas perlas iriscentes aquella superficie tan extraordinariamente suave, culminada con un pezón esponjoso apenas oculto entre las intrincadas formas florales de los encajes de seda.

De repente el tiempo se aceleró, los peajes de las autopistas pasaron rápidos y el sol pareció caerse del cielo a plomo.

El porqué estaban lejos de su entorno, en una desconocida autopista embarcados en un desvencijado coche de mas de 15 años cuyo color original estaba escondido por una especie de barro blanco, él vestido de torero con el traje de luces y ella con un vestido oscuro, elegante a la par que sensual, forma parte de las vicisitudes de un encuentro muy difícil de explicar y que dejo a vuestra delicada imaginación ya que supongo que no querréis entrar en los escabrosos detalles.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Psicología Inversa

La Reactancia puede causar que una persona

adopte o endurezca un punto de vista

o actitud contraria a la intencionada

y también incrementa la resistencia a la

persuasión.









Se acercó a aquella imponente mujer de piernas infinitas, calzadas en unas medias oscuras inmaculadamente vestida, sus proporciones destacaban en la sala, leía sola en una mesa redonda mientras tomaba un café con leche, se notaba que utilizaba sus encantos a la perfeccion para conseguir sus objetivos, observándo su cuidada apariencia y traje chaqueta de marca se diría que era triunfadora y ambiciosa en su trabajo y no acostumbrada a los desplantes. Estaba leyendo atentamente un libro de filosofía acerca de Montesquieu.

La conversación fue educada en grado sumo, pero totalmente desconcertante para ella, no así para nuestro ínclito personaje.

-Me llamo Damian, perdona que te aborde, pero estaba en la barra del bar y distraídamente me fijé en ti, estaba buscando una mujer poco agraciada físicamente, recatada, aunque no tenga modales finos y que aparentemente sea fiel y leal aunque no tenga mucha cultura.

La mujer sintió que algo ardía en su interior, luchando contra su deseo de lanzar un improperio, aguantó su rabia con una suave y estudiada caida de ojos contestó.

-Encantada, me llamo Mónica.

Estiró un poco sus piernas y se atusó la larga melena rubia, estaba enredada en sus propias redes, en ella ahora solo había ganas de venganza, seducir y sacar del terrible error a este majadero que no sabía apreciar las 'delicatessen' que encerraba su persona.

Damian permanecía totalmente impasible ante los constantes cambios de postura e inclinaciones hacia delante para mostrar su generoso escote, mientras la ajustada falda y parecía aparecer y desaparecer entre aquellas largas piernas de muslos torneados. De modo que ella intentó llevar la conversación a su terreno.

-Entonces Damian ¿No te parezco guapa?
-Pues no la verdad, pero no te preocupes, ya te he dicho antes que no es lo que busco en una mujer.
-Te aseguro que en la intimidad gano mucho, quizás hoy he salido un poco rápido de casa y no me ha dado tiempo de maquillarme y ponerme la ropa que mas me favorece.
-No te preocupes yo mas bien prefiero a las chicas algo feas, en esta vida no se puede tener todo.

La inseguridad ya tenía su víctima propiciatoria, estaba haciendo su efecto de una forma inexorable, adueñándose de la situación y extendiéndose como una mancha de aceite. Y el efecto 'camaleón' se apropió de aquella bellísima mujer. No entendía que pasaba abrió la boca y no parecía dueña de sus palabras.

-Soy una fiera en la cama, dispuesta a hacer lo que me pidas y de lo mas discreta que te puedas imaginar en la vida social y por supuesto fiel como la que mas (aquí mintió con descaro), puesto que estaba reforzando sus puntos mas débiles ya dando por perdidos sus armas de mujer más poderosas.

-¿Seguro? No me lo creo.
-Yo no me siento fea pero si tu me ves así supongo que debes tener otras referencias, debes conocer mujeres muy guapas.
-No te preocupes tienes una conversación muy agradable y suples tu belleza con simpatía y personalidad. Me gusta la gente simpática.
-Por favor déjame salir contigo, aunque solo sea una cita.
-Bueno ya que insistes, aquí tienes el número de mi móvil.


Llegados a este punto Damian abandonó su actitud distante, lo cuál hizo que ella se levantase agradecida y le besase suavemente la mejilla mientras cogía la servilleta con el número de móvil, al salir contorneó las caderas a través de su falda ajustada y salió rapidamente del local no fuera a ser que Damian se arrepintiese.


Estaba terriblemente contenta.

jueves, 22 de septiembre de 2011

La vieja maleta de piel

Al colocar la llave en la cerradura, se acopló perfectamente, dos vueltas a la derecha, un chasquido y el carácteristico olor a madera la invadió por dentro, era una cabaña muy acogedora, unas vigas grandes de madera contrastaban con el techo bajo, muebles rústicos, chimenea con leña cuidadosamente apilada en su costado izquierdo.


Decidió ponerse cómoda la espera podía ser larga, encendió la chimenea y miró distraidamente por la ventana....



- - - o o o O o o o - - -



No podía creer lo que estaba viendo, una gran maleta marrón de piel provista de unas pequeñas ruedas avanzaba por la estrecha carretera invadiendo la calzada, había tomado velocidad por la pendiente, el caso es que la esquivó con dificultad con un volantazo y observó por el retrovisor como perdía velocidad y se paraba majestuosamente en la cuneta de la siguiente curva, una terrible curiosidad la invadió, abrió aquella maleta, una dirección y una llave coronaban una serie de efectos personales, unos 'jeans', una chaqueta de franela, varias camisas de, ropa interior.... el caso es que aquellas prendas y el aroma que se desprendía de ellas le resultaban terriblemente familiares, su mente sin ser autorizada empezó a imaginar la figura de su dueño.


- - - o o o O o o o - - -
Él no se porqué extraña razón decidió poner sus objetos íntimos en aquella vieja maleta provista de ruedecillas, era una maleta peculiar siempre pensó que dotada de vida propia, el caso es que fue doblando cuidadosamente sus recuerdos, las prendas mas apreciadas, el cinturón que siempre llevaba consigo, tampoco pudo comprender porqué se acercó a aquella vieja carretera y lanzó la maleta a rodar desde el punto más alto impulsándola con el pié .....


- - - o o o O o o o - - -


El chasquido de unas ruedas frenando sobre la gravilla la sacó de su ensimismamiento, alguien bajó del coche oyó el portazo, sus pasos y el chasquido de la cerradura al ir dando su consentimiento metálico para entrar, ahora ya no podía reaccionar, lentamente se plantó enfrente de ella, sonrió.


-¿Tú?




Ella sonrió nerviosamente, pensó en lo acertado de no ir con su uniforme, ocultó rápidamente el bloc de multas bajo la maleta abierta, se desabrochó la blusa lentamente mientras pensaba que por esta vez no denunciaría al imprudente dueño de la maleta .......

lunes, 12 de septiembre de 2011

El extraño pajaro carpintero

Si alguna vez os habéis despertado en una tienda de campaña muy de mañana por el canto de algún ave, seguro que era un mirlo. Su canto es un placer escucharlo.

No hay mejor música que la que desprende el bosque al atardecer, cuando el aire huele a aire, la resina a pino y a través de la tierra mojada se puede escuchar el silencio, esa ausencia se sonidos queda rota al escuchar ciertas aves nocturnas.
Poco a poco vas distinguiendo tantas especies como atención prestes, si tienes suerte mirlos, canarios aflautados, gorriones despistados, o el sonido majestuoso de los búhos....






Estaba absorto intentando identificar los sonidos que hasta me pareció oír una especie que no reconocía, entre tanta fiebre de sonidos distinguí el ritmo incansable de un pájaro carpintero pero mezclado con el aullido de un gato, me enfilé por un sendero que conducía a una especie de explanada entre la densa espesura de un bosquecillo y presté más atención.


El sendero estaba flanqueado de peñascos atormentados por el sol y el fuego del cielo ardía en la tierra, ahora se distinguía claramente un gemido ansioso y repetido, me acurruqué entre las ramas del último árbol antes de un pequeño claro en el que se veían unas grandes piedras negras, unas estaban enhiestas y otras tumbadas en el suelo, me quedé sin aliento.

Encima de una de esas piedras celtas, una mujer se entregaba a un extraño ritual, se frotaba completamente desnuda contra un menhir que tenía forma de falo, enlazada la piedra con los muslos hasta formar parte de la misma, aplastaba su sexo contra la superficie áspera del megalito, subía y dejaba bajar lentamente con el empuje de sus redondeadas piernas, sus muslos eran redondeados y parecían formar de esta escultura viva, me estremecí por el deseo y una corriente eléctrica recorrió mi espalda.

Su cuerpo desnudo se retorcía ante mi, una de sus manos atrapaba con fuerza la muñeca contraria y sus brazos morenos rodeaban la piedra como dos serpientes que se mordían la cola, se retorcía en cada embate, sus cabellos de oro brillaban por el sudor y golpeaban su espalda rítmicamente como azotada por un látigo de hilos de seda, el aire parecía estar paralizado ante aquel espectáculo de pasión desenfrenada.
Inesperadamente lanzó un grito, sacudida por un espasmo, se dejó resbalar poco a poco al suelo hasta donde estaban sus ropas.

Se repitió la escena en días sucesivos, en el ocaso del cuarto día justo en el momento en que se desnudaba, cuando iba a abrazar la piedra salí del bosque espectralmente intentando andar con parsimonia con una rama de olivo en una mano, ataviado con una sábana blanca cruzada sobre el pecho, hábilmente colocado a contraluz, dejando que la sombra alargada se escurriera entre las piedras damdo una imagen enigmática y a la vez majestuosa.

-Pero ¿quién eres tú?
-Démeter (Dios de la Tierra), le entregué la ramita para confirmarlo.
-¿Entonces mi sacrificio ha funcionado?
-Si, serás muy fecunda a partir de ahora, pero aún te falta el último sacrificio.

Se desnudó y allí mismo apretada su espalda contra la piedra en forma de falo, aún caliente por los rayos huidizos del sol, buscó bajo la sábana y tomó mi verga ceremoniosamente y se la introdujo lentamente por su ya húmeda cueva, cuando entró suavemente esta vez me abrazó a mi y su dulzura dejó paso a una furia incontrolada, quería quedar bien como representante de las humanas, sus largas crines doradas, empezaron a tener vida propia y acabó aplastada con mis embates como una mosca ante el cristal, contra aquella pared monolítica, exploté en su interior como nunca antes y nuestros gritos fueron contestados por pájaros, ranas, grillos y saltamontes en un festival sonoro nunca oído.

Después nos vestimos tranquílamente.
-Oye ¿y esta bici?
Curiosamente apareció mi ropa al lado, creo que había descuidado un pequeño detalle logístico.




Cuando vayaís òr el bosque prestar atención a los sonidos, las ninfas, si te pillan estás perdido.



PD Para leer este post os recomiendo quitar la musica (cruz roja navegador) e ir activando todos los sonidos, para recrearnos en esta noche mágica veraniega.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Amistad estival









En la playa, un día pegajoso y caluroso, un hombre protegido en la sombra que proporciona una sombrilla azul, contempla anónimamente pero con minuciosidad a la gente que transita, se baña o toma el sol perezosamente sobre la arena, va tomando notas en una libretita amarillenta. Tantas horas entregado a la misma actividad y con la vista puesta en la carne desnuda colocada encima de las toallas, asándose lentamente y retozando bajo el astro rey podría no significar ser algo bueno, quizás sea un 'paparazzi' sin escrúpulos o peor todavía un posible secuestrador.
El observador es observado a su vez por un policía, en un anillo recursivo de difícil solución, cuando pasan unas horas de mutuas vigilancias, el agente se acerca y le pide la documentación, para evitar que un voyeur o un sujeto de dudosas intenciones quiebre la plácida jornada.
Nada de eso, es un hombre que busca una amiga especial según manifiestala, como no se fía de la vacuidad de las redes sociales decide realizar un trabajo de campo y recurrir al viejo uso de la observación metódica y de su exhaustivo conocimiento como 'cazatalentos'.

El funcionario intrigado, le pregunta porque no se fija en los cuerpos de las mujeres mas exuberantes o en la mirada pérdida de la intelectual con las gafas semicaidas, reflexionando sobre la última frase leida en un libro semiabierto, ni tampoco en las variadas razas exóticas que llenan de color esta selva humana, él cree con vehemencia que en esta playa puede estar su futura amiga, va tachando en su libreta a las que muestran en su cuerpo el paso envilecido del tiempo y a las que no muestran ninguna arruga, a pesar de que crece la esperanza de vida, no le interesa ni la depresión, el pesimismo, el extreñimiento ni la ingenuidad y la candidez que obliga a gastar la vida explicando todo de nuevo.
Las candidatas se reducen vertiginosamente, también ha rechazado a las que ña piel de su espalda recuerdan el rojo cangrejo, su amiga cómplice no debe ser tan irresponsable y olvidarse del riesgo de su propia piel a cambio de un moreno de estampida, también descartadas las que demasiado previsoras aparecen con 2 toallas en la cabeza y una sábana rodeando su blanco cuerpo.
También quedan descartadas las que guardan las dos horas reglamentarias de digestión y las que se lanzan corriendo al mar después de una inmensa paella regada con litros de sangría.
Quedan cada vez menos candidatas, anota en la libreta las descripciones de las que después de comer (debidamente hidratadas y protegidas del sol), se zambuyen entre las olas con el riesgo medido con un protocolo sencillo de aclimatación permaneciendo en la orilla durante algunos minutos.
Mi amiga tomará iniciativas asumirá riesgos pero no me arrastrará al caos, estará al día y no se moverá por modas pasajeras.

En la lista se subralla a las que disfrutan de sus propias actividades, nadan, saltan las olas, recogen la pelota que se les escapa con una sonrisa fácil en la boca.
Se tachan a las que abordaron las hamacas gratuitas pasando por encima de ancianos y niños, acaparando incluso mas de las que pueden ocupar, son egoistas potenciales capaces de cualquier cosa por efímeras necesidades.
El agente sorprendido de tantos descartes le dice al observador que posiblemente si hila tan fino no encontrará a ninguna futura amiga capaz de satisfacer sus expectativas.
El hombre contesta que tiene en cuenta eso no le importa irse con las manos vacias pero gracias a sus observaciones tiene a las más preparadas para su nueva amistad pero que el problema mas difícil es convencerlas de que deben dedicarse a ser sus amigas. Por lo tanto no deja de ser un simple juego para distraerse en las largas horas estivales.


En una calurosa playa ahora hay dos hombres acurrucados bajo la sombra de un parasol azul uno toma notas en un bloc de multas.