jueves, 19 de marzo de 2009

Sombras en la Gruta Cavernosa

No recordaba haber visto nada más en toda mi vida, me encontraba prisionero desde el nacimiento, en aquella gruta cavernosa, era mi mundo, lleno de laberínticas paredes negras y grises, unas gruesas cadenas, me sujetan el cuello y las piernas y me retienen a escasos metros de unas argollas ancladas en el suelo.

Solo puedo ver la pared del fondo, sin poder girar la cabeza más allá, justo detrás un tosco pasillo estrecho, una hoguera que percibo por su olor y la entrada de la cueva, cordón umbilical que me ata al mundo que me rodea.

Por el pasillo circula una mujer, eso deduzco, porque no la puedo ver, se oyen unos sonidos rítmicos, que retumban en toda la cueva y las sombras chinescas de esa hembra de sensuales curvas, retorciéndose sobre si misma al ritmo frenético de esa percusión de ultratumba, entre el humo y los destellos caprichosos de las llamas de la hoguera.

Abro los ojos y desaparece poco a poco la cueva, transformándose las paredes rocosas y abruptas, en las paredes blancas y lisas de mi habitación, las gruesas y pesadas cadenas, en mi libro sobre Platón, abierto en el diálogo de 'Parménides', desencajado en el suelo, después de haberse escurrido entre las rodillas.

La música de un encuentro tecno-house, retumbaba con fuerza a través de la ventana abierta y la pantallita del MSN destellan tus mensajitos y zumbidos, intentando despertar mis instintos con una foto tuya muy pixelada. En el fuego de la cocina me había dejado olvidadas unas tostadas, quemadas ya, dejaban un denso humo que me invade.

Me había metido en la metáfora que estaba leyendo, en plena caverna platónica, incapaz de percibir el modelo original, mi mente desorganizada y tonta me había mezclado cuatro sensaciones en una, intenté proseguir el sueño donde lo había dejado pero ya no pude.

Como los prisioneros encadenados de esta alegoría, no pude considerar otra cosa más verdadera que las sombras de tu silueta destacada entre las irregulares formas de la pared de roca.

domingo, 15 de marzo de 2009

Metas Cortas

El límite de su experiencia carnal era 'tocar', tocar con consentimiento, de una forma educada, de modo que una mente cuadriculada como la suya, pedía, suplicaba con pasmosa educación el préstamo momentáneo de espacios de piel para ser acariciada, a sus dueñas, mujeres de su entorno, deambulando en el artificial mundo de las palabras huecas.
Quizás nadié le advirtió que hay preguntas que no deben hacerse, porque el efecto de la pregunta era devastador, las mujeres huían con una mirada torva, ante una sinceridad tan aplastante.

Hace años él había rozado a una compañera de Instituto de una forma casual, pero claro su timidez, no le permitió averiguar si la sensación fue satisfactoria en ambos cuerpos y por lo tanto seguir avanzando en la cuestión, resolviendo el tema con un huidizo 'lo siento'.

Por fin una simpática mujer anónima, en la cola de un supermercado, accedió a sus razonables propósitos, con un divertido...

-¿Y por que no?

Añadió que solo disponía de una hora para tal menester, de modo que le propuso un paseo por el parque, para evitar miradas indiscretas.
A pesar de esas dos preocupaciones, las miradas indiscretas y el límite horario, se decidió por besarla, (estuvo durante toda una vida, pensando como sería este momento). El beso se desarrolló con total naturalidad y la hermosa mujer de la que no analizaremos los motivos que le impulsaron a consentir en ser tocada, devolvió el beso con naturalidad.

Miles de duendes mentales, le dijeron que parara ahí, en ese beso cándido para evitar un traúmatico rechazo posterior, el contrato verbal no especificaba que tipo de tocamientos y la brevedad del tiempo asignado no aconsejaba proezas mayores, esas advertencias fueron rechazadas por una prodigiosa erección y entonces se obró el milagro, la mente empezó a dejar de trabajar, entrando en un mundo mágico, que se adueñó de sus manos, de su respiración, de él mismo.

Deslizó su mano con delicadeza la mano bajo su abrigo, palpando sus pechos entre la suave tela de su blusa blanca, que fue desabrochando poco a poco y moviendo los dedos como un ejército adiestrado, avanzando y rodeando lentamente su sujetador.

Ella no solo consintió a esas inocentes caricias a través de la piel y la copa de tela del sostén, reaccionó abriendo más la boca, en ese beso que parecía no acabarse nunca, con el estímulo de unos imperceptibles gemidos y de su lengua. Aquella lengua que deambulaba en su boca y buscaba la suya, mientras la mano se movía perezosamente entre la piel y la tela, percibiendo la textura de los bultitos incipientes, duros en medio de aquellos pechos redondos, ahora hinchados y deliciosos que pugnaban por salir.

Aquella lengua le pareció que excedía a su petición inicial, era una lengua que le abría las puertas de algo que no conocía, no habían concretado nada de que sus lenguas se tocaran, sin embargo ahora su propia lengua, cobraba vida en la oscuridad de su boca, nunca antes había tenido dos lenguas ahí, en su propio paladar un sabor desconocido a un fluido ajeno, solo con esta idea un placer intenso le recorrió la médula espinal.

Aquella lengua ajena, se proyectaba en su interior, se deslizaba, le mojaba con su saliva dulce, era como el cuerpo de ella, desprovisto de su piel, le impulsó a tratar de poner delicadamente su mano entre sus muslos redondeados, bajo la falda, no solo no encontró resistencia, aquellos muslos se abrieron, entonces notó un calor extraordinario que se transmitió como por arte de magia a su interior, inexplicablemente para él, las manos de ella navegaron lentamente por encima del pantalón, encontrandose con su órgano terriblemente erecto.

No hubo batalla, ni resistencia alguna......

viernes, 13 de marzo de 2009

Crueldad sin límite


¿Como puede una mujer ser tan cruel con un pobre hombre?


Como nos provocan y se divierten.....

viernes, 6 de marzo de 2009

Una tarde de estas.

Me ha gustado este video, sobretodo el erotismo que se desprende.. ;-)





Tu Imagen en el Espejo

No quiero limpiar el espejo.
El vaho aún muestra tu silueta a trazos, parte de tus carnosos labios, tus pechos coronados por tus pezones, tus manos sudorosas, aplastada como una mosca contra un cristal, cada embate, más penetrante e intenso, arrinconándote contra ese viejo espejo, tu cuerpo enroscado sin espacio, cada delicioso retroceso, en nuevo y rítmico bombeo, la humedad de tu respiración, volviendo tráslucido el cristal, tus gemidos, transformados en gritos desesperados, ya no se contienen, tu imagen y la mía lejana cabalgándote, se adivinan entre el vapor, reflejadas, ojos casi en blanco, sonrisa transformada en boca abierta babeante, piel caliente, contra ese cristal helado....
Hoy he besado el espacio cristalino dejado por tus labios y he notado frío. Pero un escalofrío me ha estremecido.

jueves, 5 de marzo de 2009

Zona cerrada





A veces es díficil comprender algunas cosas ....

martes, 3 de marzo de 2009

Gastando posibilidades

- ¿No vas a decirme nada?

- Pués no especialmente.
- ¿Entonces por que razón estás ahí delante, mirándome?

- Es que si te pregunto algo, quizás me respondas que no, ahora tengo unas ciertas expectativas, ¿Acaso quieres que pierda mi ventaja?
- jajaja, ¿ventaja? también tienes bastantes expectativas de que te deje ahí plantado.
- Puede que si.... Pero si te vas, disminuyen tus expectativas conmigo y desde luego la de conocer a otro, ¿ves esos que te estan mirando ahora? ahí en la barra, esperando ver como me estrello contigo, el terrible placer del ridículo ajeno, nadie te abordará hoy te lo aseguro.
- Tu desde luego, no tienes miedo al ridículo.
- Verás, juego con ventaja, la verdad es que tampoco me preocupa mucho, en realidad no eres mi primera opción.
- ¿Ehhhh? ¿Acaso no te gusto?
- Si claro que me gustas, pero me gusta más tu amiga la que está bailando, de forma que primero me entreno un poco contigo, de paso tu amiga que no nos quita ojo, se pone algo celosa. Cuando acabe de bailar la abordaré en plan bien, me esforzaré un poco más.
- Entonces si te doy esperanzas, de estar conmigo esta noche. ¿Seguirías intentando hablar con mi amiga?
- Me estropearías el plan totalmente, me ilusiona la sonrisa de tu amiga.
- Pero yo también se sonreir, ¿lo ves?
Le dedicó una de sus mejores sonrisas.
Mientras tanto su amiga bailaba, les miró despreocupada sonriendo, totalmente ajena a la batalla de sonrisas.
Inesperadamente con las dos manos atrapó el cuello, estiró y acercó su cara y besó a aquel hombre tan extraordinario, que no demostraba demasiado interes por ella pero que le había sabido sacar su parte más eroticamente competitiva.