jueves, 16 de octubre de 2008

Mi reflejo se rebota

¡¡Me ha pasado una cosa horrible!!
¡Aún estoy temblando!
Mis sospechas se han hecho realidad, he estado pensando sobre ello, para averiguar en que momento la perdí, en que momento empezó a separarse de mi a desobedecerme.
Durante estos pasados días, rehuía mirarme al espejo, lo que me parecían terribles alucinaciones se lo atribuía a mi falta de sueño, últimamente mi imagen reflejada no me obedece como debería, es decir con fidelidad y con exactitud, va totalmente a su aire, empezó con pequeñas muecas, luego con sorna, cuando creía que yo no miraba, me sacaba la lengua, o me dedicaba una mueca.


Al principio pensé que dichas muecas me pertenecían, eran tics nerviosos provocados por el subconsciente, de los que yo no era dueño, claro después de tanto tiempo conviviendo con ella y acostumbrado a su ciega obediencia, daba por hecho que no tenía vida propia.
En algún escaparate de camino al trabajo, miraba de reojo y disimuladamente mi imagen detectaba que la miraba y acababa por saludarme, agitando la palma de la mano, y dedicándome una amplia sonrisa burlona, lo cuál me hacia bajar la vista inmediatamente avergonzado, era el colmo que mi propia imagen aparte de tener vida propia, se tomara ciertas libertades, dejándome ciertamente en evidencia delante de los demás, que pensará la gente de alguien que como yo, no puede controlar su propia imagen.

Hoy fui a comprarme unos jeans en el Corte-Inglés, cuando ya estaba con unos cuantos modelos en el probador y había bajado mis viejos pantalones por debajo de la rodilla, en el momento más inapropiado, me vi reflejado en el gran espejo frontal, intentando capturar algún pequeño fallo en mi duplicidad visual, me miró a los ojos y descaradamente, abandonó el espejo, deslizándose por un lateral sin ningún miramiento, a través del lado que le correspondía entró en el espejo del probador continuo, lo deduje por un grito aterrador que surgía al lado mismo.

Me había quedado ahí indefenso, no podía ni siquiera ver mi cara, delante de un cristal que solo reflejaba las pequeñas paredes de madera y una percha con tres pantalones, no podía arriesgarme a perder de esta forma mi imagen, de modo que salí precipitadamente del probador y me dirigí a las cortinillas de al lado, sin darme cuenta de varios pequeños detalles, por ejemplo que estaba en calzoncillos, y que debido a los pantalones por debajo de la rodilla, debía desplazarme dando saltos como un pingüino histérico, braceando para no caerme, entré en el probador de al lado, había una chica semidesnuda, mirando horrorizada como su propia imagen se besaba, con el reflejo de un tipo sin ropa, que casualmente había entrado dando tumbos a invadir su intimidad, casi no reaccionó a pesar de los gritos de la encargada, una cincuentona vestida de negro, que se había percatado de mi incursión en un probador ajeno, pensando que era una especie de pervertido.........

Detrás de los gritos, llegaron los golpes, entraron 2 hombres fornidos encargados de la seguridad, seguidos de la dependienta, intenté rapidamente duplicar lo que estaba haciendo mi imagen reflejada, no fuera que nos llevasen a un centro de desintoxicación colectiva, de modo que ahí estaba yo imitando a mi reflejo......

Pero ya era un poco tarde, sentí como mis piernas no tocaban el suelo y nos sacaban entre unos musculosos brazos, antes de salir pude apreciar como yo mismo me sonreía desde detrás del espejo y me lanzaba un guiño.

-¿Aaaahhh entonces se conocían esos dos?
-¡Pero que cara más dura! ¡Qué se vaya a un puticlub el pervertido ese!
-¡ Claro la crisis inmobiliaria! ya nadie se puede comprar un piso

La chica seguía horrorizada entre mis brazos, nos vestimos como pudimos y entramos en la primera cafetería, mientras nos estábamos tomando una tila tranquilizadora, nuestras respectivas imágenes, esta vez en la cristalera, ligeramente difuminadas por la luz del exterior se daban la mano, instintivamente cloné aquel gesto, ella dejó muerta su mano en la mía, ahora no nos atrevíamos a separarnos para no enfadar a nuestras imágenes, no se fueran a perder entre las luces de la ciudad....




Aquél día me pidió que la acompañase, al fin y al cabo eramos los parientes más cercanos, de nuestros reflejos que habían caido enamorados, lo cuál nos daba una cierta complicidad, fuimos a su apartamento, para que nuestras imágenes estuvieran en un lugar recogido, a salvo de miradas indiscretas, apenas podíamos hablar, aquella situación nos superaba ampliamente...... Nuestras imágenes traviesas hicieron de las suyas, siguiendo las sombras crecientes, provocadas por los haces de luz de los faros de los coches, nuestras figuras, sombras chinescas contra la blanca pared, se desnudaron una a la otra, yo en silencio desnudé a aquella mujer lentamente la verdad es que me gustaba su blanca piel, ella hipnotizada obedecía a su sombra, arqueaba su cuerpo como un junco, mientras mi sombra y luego yo, le besaba el cuello, llegó a gustarme saber lo que iba a pasar, era hacer el amor en estéreo, como una película que hubiéramos visto cientos de veces, replicábamos paso a paso, a escasos segundos de retraso, cada acción, cada pose, la ropa yacía amontonada enredada entre nuestros pies....




Obedeciendo a nuestras sombras silenciosas, besé sus desnudos muslos blancos y suaves abiertos para mi y ella luego los mios e hicimos el amor tiernamente sobre la mesa del comedor.....tal como sugerían nuestras réplicas. Fue la orgía más maravillosa que recuerdo, sin celos posibles, dos parejas que se conocían mejor que hermanos .....

Poco a poco llegué a acostumbrarme al libertinaje de mi reflejo, deseando que fuera más allá en muchas ocasiones, en otras se quedaba corto, al fin y al cabo era cómodo no tener que decidir, con el paso del tiempo me convertí en la imagen de mi reflejo, solo tenía que esperar que hiciera las cosas para yo replicarle....hablaba con quién el hablaba y le obedecía ciegamente sin plantearme nada.

Después de darle muchas vueltas, sea como fuere, aquí estoy buscando, intentando comprender que me está pasando, cuál será mi futuro ahora, quizás no sea lo que yo había pensado o quizás si, a veces no se si soy yo el que actúa en mi vida o mi rebelde reflejo, ahora me dejo llevar cómodamente, y cuando este guión de mi vida no se corresponde con lo que quiero, creo que yo siempre había sido el reflejo, era yo la imagen y él la realidad ........el caso es que ya nada será igual.




Lo que nunca sabré es si ella es imagen o realidad.....por si acaso no le pregunto.




lunes, 13 de octubre de 2008

La cena que no se acabó

-Quiero que me folles....
De repente ella había bajado la voz, y sus palabras retumbaron en mis oidos en inumerables ecos. La conversación no iba por ahí
Tenía que ayudarle a preparar una ensalada ...... y el cuchillo se blandía nerviosamente cortando unos sangrantes tomates.
Bajé mis pantalones y los huevos quedaron a la altura de la mesa compitiendo con aquellos colores.

Aquella tensión 'in crescendo' me encantaba ....

sábado, 11 de octubre de 2008

El palito del yogurt

Era una tarde de lluvia, una de esas tardes en las que el cielo se viste de gris y derrama un torrente de lágrimas, el caso es que deseaba ponerme bajo cubierto, pués el viento invernal, entraba bajo la ropa mojada, por lo que aceleré el paso.

Irrumpí de golpe, entrando por la inercia de mi entrada, en aquella desvencijada oficina de detectives, la puerta estaba abierta no había nadie, me acerqué lentamente al mostrador....
De repente como un resorte salió ella, su pelo rubio ligeramente alborotado y algún botón de su blusa desabrochado, estaba agachada y ahora me mostraba su cara predispuesta a escucharme, pero un momento .....


¿Qué es esto? ... Al principio no me fijé, pero ahora veo sus labios carmín llenos de un liquido espeso, blanco y con grumos, normalmente busco explicaciones lógicas para las cosas, pero que tuviera un palito de una piruleta entre los dientes me desconcertó por completo, ahora estaba preguntándome como se debía hacer "eso" con un palito de piruleta en la boca.
¿Acaso seria doloroso?, me prometí probarlo en alguna ocasión.

El caso es que presenté los papeles y pruebas de mi caso, colocándolas cuidadosamente encima de la mesa, de repente una de aquellas gotas blancas y densas calló sobre mi contrato, la chica aterrorizada se toco los labios, su cara se puso a competir con el carmín de los labios, hasta que estos parecían pálidos y para arreglarlo se puso a autolimpiarse con lametazos.

Naturalmente el resultado resultó grotesco, ahora toda la parte que rodeaba a sus hermosos labios, estaban llenos de aquellos grumos blancos y parte del mostrador (y mis papeles) estaban llenos de ese líquido. Desde luego la técnica del palito debía ser muy efectiva.
En aquel momento llegó una señora de mediana edad, vestida de negro, me miró aterrorizada, con mis dedos en la boca intenté explicarle que yo no tenia nada que ver y avancé hacia ella, en aquel momento gritó despavorida y empezó a gritarme llamándome pervertido y preguntándome si me creía que esta agencia era un PutiClub, no recuerdo nada más, parece ser que un golpe con un paraguas me desactivó el cerebro.....





----- o O o ------


Muy buenos días amigos visitantes:
Estoy desde un rato intentando tomar un yogurt en el trabajo. Digo intentando porque esta mañana se me ocurrió llevarme un yogurt y así poder desayunar algo, pero con las prisas me he olvidado llevarme una cucharilla. Así que me las he ingeniado para tomármelo sin cuchara, pero antes de eso hay que removerlo para que se vuelva líquido.

Pues bien, después de desechar cualquier tipo de objeto que pueda llevar gérmenes oficinescos (bolis, abrecartas..incluso un clip abierto) busco, busco y por mas que busco no encuentro nada que sirva lo mínimo para remover.

Ahora rebuscando en el bolso, he encontrado una piruleta que me regalaron ayer. No hay más que hablar. Al fin y al cabo, lleva palo. El yogurt es natural y a mí sin azúcar no me gusta, acabo de encontrar por los cajones de mi puesto un sobrecillo de azúcar, ¡¡viva!!

Problemas ...Ejem... el palo de la piruleta no llega hasta el fondo del envase por lo que remuevo el azúcar y está demasiado dulce por arriba. Seguro que por el fondo no me va a gustar.

Es verdad, no me gusta. Pero me lo bebo porque no tengo otra cosa. Nadie se ha dado cuenta, bien...

Imaginaros que ahora, mientras yo estoy aquí con mi yogurt y mi piruleta, en tal situación, apareciera un cliente. Espero que al menos, no me encontrara justo en el momento en que chupo el palito de la piruleta. Eso ya sería demasiado Bridget-Jones.

No he podido resistirme, y me he puesto a relamer el interior. Siempre lo hago con las natillas de chocolate. En este caso, me he pringado más que con las natillas....,me levanto sigilosa..., mirando de un lado a otro. De repente escucho:

- Sta.¿ Podía ayudarme?...

Diossssss, que bochorno. Le miré desconcertada. Su cara era un signo de interrogación.
Tierra trágame .... Pensé mirándole, e inmediatamente saqué el palito de la piruleta de los labios. El respondió a mi gesto con una expresión de sorpresa mientras gotas de yogurt caían esparcidas encima de sus papeles.

Me llevé la mano a los labios.... ohhhhhh , estaba empapada de yogurt. Para salir de aquella situación bochornosa, se me ocurre , nada más nada menos intentar limpiarlo con la lengua

¿En que estaría yo pensando, para hacer semejante estupidez?

Entonces el resto pasó en cuestión de segundos., Marta ( la jefa ) entró inesperadamente, abrió los ojos de par en par, sacó un paraguas que alguien había dejado olvidado en el paragüero hacía años, y le propinó tal golpe que el pobre hombre, solo tubo tiempo a llevarse las manos a la cabeza , mientras su cuerpo se desplomaba sobre el suelo.

La parte del relato femenina, se la debo a Amie puesto que al ser chica le dá más realismo a la situación ;-)

miércoles, 8 de octubre de 2008

La pieza rota del rompecabezas

Algo iba mal.

Notaba que las cosas no encajaban, pero resulta que el que no encajaba en las cosas era yo.


El coche arrancó, sin mediar palabra, antes de que pudiéramos subir Marlene y yo, ver alejarse el coche con mi amigo Jairo en el maletero, escondido entre cientos de cartones para proteger huevos, perdiéndose en la oscuridad de la noche, mientras conducía mi mujer Paula, no presagiaba nada bueno.

Jairo, me había llamado angustiado días atrás, pensaba suicidarse, lo tenía todo decidido, quería morir de axfisia por falta de oxígeno, de modo que nos reunió a su mujer, Marlene, a mi su mejor amigo y a mi mujer Paula, nos dimos un último abrazo y mi mujer le dio un beso, (tengo que decir que los besos de Paula son especiales y diferentes a los conocidos).

Decidió encerrarse en el salón de su casa, cerrar las ventanas y esperar sentado tranquilamente en el sofá, naturalmente dicho método me pareció bastante inusual y poco efectivo, pero no iba a facilitarle las cosas, al fin y al cabo no me apetecía que mi amigo muriese.....tal vez unos días mas en este mundo le hiciera cambiar de parecer.

Al cabo de varios días y varios intentos, con barba de varios días, comprendió que si no aislaba totalmente la habitación, era imposible, además cada día nos fundíamos en nuevos abrazos de despedidas y el consabido 'último' beso de Paula.

De forma que decidió que se ahogaría en el maletero de mi coche, para evitar molestias subiriamos todos en el mismo y una vez dejase de respirar, le enterrásemos en algún lugar lejano y tranquilo. De modo que compramos unos cientos de envases de cartón para proteger huevos, para que sus últimos momentos fuesen sin moratones, se desnudó y se metió en el maletero entre los cartones, antes de cerrar le dí un último abrazo.

Paula le dió un beso tal vez más largo de lo habitual, pero claro pensé que era el último, que menos que se fuera de este mundo con un buen sabor de boca.......y desde luego ella podía dejar un sabor así durante horas.

Ahora estábamos Marlene y yo, ahí de pié, solos, envueltos en la noche, sin saber que hacer, el plan no era el previsto. Esperamos en vano durante una hora, ateridos de frio, que volviera el coche.
Marlene, la chica del pelo de cobre, me pidió dormir en casa con los ojos lagrimosos, no sabía si era su primera noche como viuda, o como mujer despechada, de una forma comprensiva accedí, al fin y al cabo yo estaba en su misma situación.

Aquella noche no pude dormir. Recuerdo perfectamente haber pasado las horas dando vueltas, insomne, sobre la cama, si al menos pudiera entender algo. Cuando era ya muy tarde pude al fin cerrar los ojos, y tener otro de esos sueños en que Jairo ya muerto, me llamaba al móvil y me contaba los secretos de la vida eterna.

Debía ser muy buena la vida eterna, pues noté como las manos de unos ángeles (no se cuantos) me bajaban el pantalón del pijama y con gran dulzura, acariciaban mis muslos, luego agarraban el tronco de mi pene y subían y bajaban la piel, muy lento y silencioso, luego la quietud, otra vez sonaba el móvil de Jairo y más secretos eternos, rodeados de luces blancas y de indefinición...... mientras mi pene parecía dotado de vida propia y su piel subía y bajaba.
Luego noté como entraba y salía en una especie de cueva de muros blandos, eran húmedos con una temperatura muy agradable, dichas paredes se abrían y cerraban contra mi pene, y cuando más lo apretaban, lo empujaban hacia su profundo interior, para luego dejar su presión, pero no su contacto, permitiendo que saliera hacía la embocadura, siempre de una forma muy armónica, muy suave, no era un sueño sexual o al menos eso me parecía a mi, el caso es que noté como una especie de lava espesa, fluía en mi interior, sin que yo la dominara, arrancándome un placer terrible por donde pasaba, y un vacio terrible al escapar. Ya despierto, preguntándome entre legañas el significado de mis sueños, me incorporé entre las sábanas y apareció el pelo cobrizo y detrás de él, Marlene , se incorporó lentamente a mi lado, con cara de culpabilidad, en sus labios aún quedaban restos de mi leche, me pidió perdón por no haberme consultado, pero no podía dormir, la abracé y le hice el amor dulcemente.

Dormimos, al día siguiente se fue y no volví a saber más de ella, hasta que un día decidí llamarla .....

Más adelante supe que el beso de Paula, hizo que Jairo amara la vida. Lo entiendo porque a mi me despertaba constantemente las ganas de vivir.

sábado, 4 de octubre de 2008

Crónica de una lamida (cont)

Conviene leer la primera parte para que este relato tenga sentido

Poco a poco los rayos grisáceos de Luna se fueron adueñando de la noche, me fascinaba aquella visión, la obscuridad dominante y los reflejos sobre las olas como cuchillos de hoja brillante.

Me senté con las piernas juntas, sobre una roca bastante plana, respetando ese silencio, roto por las olas perezosas, ella se sentó encima de mis muslos, apreté mis piernas entre si, no hablabamos, solo me acariciaba con las puntas de los dedos el vello de los antebrazos, yo pasaba mi mano por su cuello lentamente, mientras mirábamos el reflejo de la luna y oiamos el susurrar de los guijarros arrastrados por las olas, el tiempo se detuvo .......
Me acuerdo que rocé sus labios con los dedos y ella los metió en la boca, glotonamente, casi como si se los fuera a comer, pasaba la lengua llena de saliva lascivamente, una y otra vez, automaticamente me recordó la deliciosa mamada de unos minutos antes, mi reacción fué casi instantanea, ella notó como bajo su culo un bulto intentaba abrirse paso.....y eso hizo que imitara con la boca sus movimientos con mi pene con mas lujuria.

Tomé sus dedos entre los mios y acompañandolos los meti en mi boca, hasta el fondo, eran muy dulces sus dedos se movían, acariciaban mi lengua mis labios.....yo intentaba imaginar en sus dedos, su clitoris lamiéndolos de arriba a abajo y pasando la lengua como un piencel por su comisura.
Desde atrás, abrí su pareo que mostró sus torneados muslos bronceados y aparté ligeramente su tanga, entre las piernas estaba mojada, empapada, esó me excitó y bañé de nuevo sus dedos en mi lengua.... tocaba sus tetas desde atrás, sus pezones estaban durísimos, bajé uno de sus tirantes y mordí su hombro.....




A esa hora algunos pescadores se habían adueñado del paisaje, como teniamos el coche aparcado en un lugar desde el que se veía el mar, nos metimos dentro, en poco rato con la humedad de la playa y nuestra respiracíón, quedamos aislados del exterior, en una nube de vaho, que hacía caprichosas formas.
Ella era implacable en algunas ocasiones, como cuando me hizo la mamada, sin dejarme intervenir, le gustaba estar consciente en mi orgasmo, para disfrutarlo y mirarme, eso me gustaba, pasamos al asiento trasero y antes de desnudarnos, me acuerdo de la luz intensa de la Luna entrando entre el vaho y dispersándose llenando aquello de una luz extraña, mágica diría yo .

La incliné contra ese cristal y recuerdo el contraluz de su espalda, contra aquellos haces de luz extraños y distorsionados, pegada su cara de lado al cristal frio, aún con ropa, le ponia el pene hinchado entre sus nalgas y empujaba con fuerza, cada vez se pegaba más al cristal del coche, como una mosca aplastada, entonces desde atrás le quité el tanga y metí la cabeza entre sus dos muslos, con mi cabeza apoyada en el asiento mirando hacía arriba, algo delicioso, primero ver todos sus pliegues bañados de luz azul, en aquél primer plano maravilloso, ver como alguna gotita de su flujo se escababa, mientras le pasaba la lengua entre aquellos labios que tanto me gustaban, ella miraba la Luna fascinada, pegada al cristal para aplacar su calor, y yo bañaba en saliva y apretaba contra el paladar aquellos carnosos labios, me comía aquel coño delicioso

Empecé a sentir sus palpitaciones, seguidas de alguna que otra gota de flujo, mezclado con mi saliva, me encanta su sabor y me excitaba muchísimo, antes de tragarlo lo dejaba en el paladar para intentar que su sabor me acompañase más tiempo, veía en aquella posicion como mi polla estaba como un mástil, entre tanto contorsionismo y tantas piernas y brazos doblados acoplados entre si y aquellas paredes metálicas llenas de ventanas y nubes.

Sentía su calor, sus brazos, sus manos pellizcándome, yo tocaba sus tetas que me apuntaban, las acariciaba, ella a veces las aplastaba contra la ventanilla, bajaba las manos para tocar al mismo tiempo mi polla.. pero yo le apartaba la mano ......

Quería su orgasmo, no el mio y ella lo retenía, me desafiaba. Aunque yo casi estaba a punto de explotar, de repente un grito ahogado, seguido de una respiración aceleradisima, se fué haciendo fuerte, deseaba poseerla con todas mis fuerzas, pero saqué la lengua al máximo y entró profundamente en su sexo, notando todas las variedades de su sabor, en su interior rojo intenso, su sabor era mucho más concentrado, menos líquido, mas sabor a piel, de una textura deliciosa, intenté memorizar mis papilas gustativas.

Gritó y casi me hace saltar las lágrimas del pellizco que me dió, con ambas manos bajo las costillas..... Casi se me lleva la piel entre sus uñas, me limite sólo a acariciarla ….. me temblaban las piernas y ella seguía gritando.

En ese momento, aparté mi cara de entre sus piernas, me coloqué detrás de ella y la fuí penetrando poco a poco, noté como crecía en su interior, intenté recorrer con ella todos los caminos y sabores que mi lengua conocía, no soy consiente de la explosión que tuvo lugar,
solo de su cara relajada y sonriente antes de caer extenuados, dormimos abrazados toda la noche y nos despertaron los rayos del sol.

Pelo de Cobre

Una mujer está en el baño, desnuda, su ropa seca está sobre el suelo mojado.
Mientras la ropa va absorbiendo poco a poco el agua....Sus rizos largos impregnados de agua y jabón, adornan sus hombros, se enjabona lentamente absorta en sus pensamientos.
Sus curvas son acentuadas, de piel anaranjada y cabellos cobrizos, sale tal y como la trajeron del mundo del baño y se dirige al acogedor salón de su cuidado apartamento, en ese momento suena el teléfono y...
Sale precipitadamente de sus pensamientos dirigiéndose al comedor.
Las pisadas se van marcando en el mármol de la estancia, formando un camino de agua mezclada con jabón, sus manos están temblorosas cuando coge el auricular, esperaba esa llamada, sabe la pregunta y ha pensado una y mil veces la contestación.....





Se detuvo un instante y una sonrisa se dibujo en sus labios; miró a su alrededor y sus ojos se posaron en la pared; decenas de fotografías expuestas, expresiones que habían sido captadas por la cámara .. se la veía pensativa....; enojada..; amorosa..; sensual:..... pero de pronto sus ojos se dilataron .....

El auricular se le escapó de las manos provocando un ruido estrepitoso al caer sobre el mármol. Sintió un terror súbito y arrebatador. Apoyado en la columna que sostenía sus innumerables libros había un hombre observándola..

El rostro del hombre se fue desvelando a medida que la luz de un coche acariciaba las hojas de la persiana y entraba en la estancia, su tez morena por el sol, aquella cicatriz .....Desde el auricular se oían unos gemidos aterradores....la expresión de la mujer estaba descompuesta...Mientras tanto el hombre se acercaba más y más a ella dejando huellas de barro, y ella lo único que distinguía era esa llamativa cicatriz, cual traía sensaciones incómodas y hacían que se le erizara el vello de su húmeda piel....
-¡¡ Marlene !! dijo él entre susurros mientras acercaba su mano temblorosa hacia el pelo de ella.......era una mano grande y bien cuidada, era la mano de un cirujano que no pegaba con la tosca expresión de su semblante,
- ¡ Me han soltado de la prisión un año antes ! ¡ Cariño cuanto tiempo !

La sonrisa de la mujer se heló por un momento, las luces danzaban en la oscuridad, no había luna, y un viento frío soplaba y eso que la noche era cálida, un escalofrío recorrió el cuerpo de la mujer, su tez morena se tornó inmensamente blanca. Pero por encima de todas estas espectrales fantasías, estaba la que hacía referencia a una maldición que le aguardaba a quien se atreviese a tocar sus rojizos cabellos, el hombre no sabia de dicha maldición pues en la estancia en cárcel no había recibido noticias de ella.............

-¡Nooo, aléjate de mí, Jairo! ¡Por favor no me hagas esto!

Soltó un grito inaudible por el terror que le oprimía la mandíbula, sabía lo que podría ocurrir si le tocaba el cabello. El grito desesperado hizo que el hombre la mirara estupefacto.
Tras esquivar su mano, ella lo observó detenidamente, sentía las piernas de goma ya no la sostenían.

¡Jairo había vuelto !. .

El hombre que tanto había amado de repente le pareció alguien desconocido, un extraño...había pasado demasiado tiempo desde lo ocurrido.....Su mano tembló había estado años soñando este momento su enmarañada cabellera roja era suave y un rayo de luz acentuaba el tono cobrizo de sus cabellos e iluminaba toda la
estancia pero tocarlos significaba caer en una terrible maldición.....

El que tocase aquellos cabellos sería deseado con locura por ella. Ella era consciente de esta maldición, ella la modelo que nunca había amado a nadie, la más admirada, desde luego no dejaría que Jairo le arruinase su carrera.

Acaso hay ¿ una maldición peor ? que el deseo irracional de alguien.

Ella notó como inhalaba profundamente el aire cuando el bajó el brazo ante ella.
No recordaba haber exhalado el aire, fue como si hubiera contenido el aliento durante todo el episodio...... Pero aquí estaba ella , ante él, le miró a los ojos y reconoció su deseo....

Conocía los sonidos que el emitiría, y sabía también su significado, se estaba acercando cada vez más. Entonces los dedos de el aferraron su cabello.............

Al ir a tocar el pelo, sonó una melodía hueca y metálica, en un viejo aparato de radio.
Su pelo era seda y al acariciarlo se enmarañaba más y más entre los dedos ....al cabo de un momento una masa informe de suave cabello rojo le envolvía, apenas podía abrir la boca para emitir gritos pidiendo auxilio. El pelo se enredó entre las manos inmovilizándolas lentamente, atrayéndolas hacía su cuerpo, poco a poco fue formando una envolvente elíptica asemejándose aun gran capullo de seda que le tapaba gran parte del rostro.
Una serie de caricias sensuales, imperceptibles pero vibrantes, atraparon todas sus terminaciones nerviosas, surgían de la raíz de su cuero cabelludo, y acababan en la punta de los pies, le temblaron los labios, le temblaron las rodillas, estaba sintiendo por primera vez el deseo.

Ella no quería

Ella intentó apartarse, observándose a si misma horrorizada, las sensaciones que acababa de sentir... pero sus labios buscaban los labios carnosos, duros y cortados por la lluvia del nuevo dueño de sus deseos más íntimos.
¡¡¡¡¡Entonces era cierto!!!!! . Ese era su castigo.
Lo besó dulcemente, Dios como había deseado a ese hombre.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Cronica de una mamada



-¿Vamos a la playa?

Sol, playa, calor, arena y …. una expectacion que dificilmente se puede resistir.

Al llegar, acercaste tu boca a mi oido y me dijiste al oido que me harías una mamada que no podría olvidar.




-Maldita !! Como me conoces !!



Solo me acuerdo vagamente de la tensa espera, mi polla a diras penas dentro del bañador, ni una caricia, solo miradas y una espera eterna a que todos se fueran de la playa
Luego la playa solitaria y tu complicidad .....dejaste que pasara el tiempo mirandome.
cuando tuviste la oportunidad me pediste que me levantara y bajaste mi bañador ....

Solo me acuerdo del sol del ocaso en los ojos y tu rostro a contraluz.

Me habías tenido pensando en ese momento durante horas esperando el momento en que
cumplieras tu promesa…

En mi mente está inmortalizada la escena, agarraste mi polla bajaste su piel levemente e hiciste la mejor mamada de mi vida, solo puedo acordarme de tu rostro encajado en el sol del atardeder y tus visión a contraluz.

Luego me corrí salpicando tu pelo, el semen bajó entre tus tetas calientes y mis rodillas cedieron, me quedé clavado en la arena.....

No acabó ahí la cosa, era mi turno y lo sabes ....ahora las tornas cambian......