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viernes, 4 de septiembre de 2009

Crónicas del Hombre Invisible


Todo se estropeó cuando le instalaron la maldita cámara de mapas de calor, cada noche a las doce, una rutina deliciosa, bajaba la sábana que cubría sus piernas, descubría lentamente aquellos muslos redondos, acariciaba sus curvas, observaba sus pequeños espasmos, su agitación, su respiración acelerada, como se abría ofreciéndome el fruto delicioso de su placer, hasta oír sus emmmhhhs interminables.

A ella cada vez le gustaba más que llegara la hora de acostarse, extrañamente se arreglaba y colocaba su ropa interior más sensual noche trás noche, luego se ahuecaba entre las sábanas, y entre pensamientos huidizos se deslizaba en sus propios sueños, me encanta velar por su sueño e introducirme sigilosamente en los suyos.

No debió comentarlo nunca con su amiga fotógrafa, quizás a pesar de ser invisible, debí controlar el flujo de sangre caliente por las venas de mis dedos, ahora ella mira las sábanas vacías, están limpias y sus sueños están carentes de caricias.

Aviso para otros hombres invisibles: Su amiga la fotógrafa, desde hace un tiempo duerme desnuda, quizás os apetezca ver como son vuestros dedos.

Crónicas del Hombre Invisible


Todo se estropeó cuando le instalaron la maldita cámara de mapas de calor, cada noche a las doce, una rutina deliciosa, bajaba la sábana que cubría sus piernas, descubría lentamente aquellos muslos redondos, acariciaba sus curvas, observaba sus pequeños espasmos, su agitación, su respiración acelerada, como se abría ofreciéndome el fruto delicioso de su placer, hasta oír sus emmmhhhs interminables.

A ella cada vez le gustaba más que llegara la hora de acostarse, extrañamente se arreglaba y colocaba su ropa interior más sensual noche trás noche, luego se ahuecaba entre las sábanas, y entre pensamientos huidizos se deslizaba en sus propios sueños, me encanta velar por su sueño e introducirme sigilosamente en los suyos.

No debió comentarlo nunca con su amiga fotógrafa, quizás a pesar de ser invisible, debí controlar el flujo de sangre caliente por las venas de mis dedos, ahora ella mira las sábanas vacías, están limpias y sus sueños están carentes de caricias.

Aviso para otros hombres invisibles: Su amiga la fotógrafa, desde hace un tiempo duerme desnuda, quizás os apetezca ver como son vuestros dedos.

viernes, 23 de enero de 2009

Los cinco dedos árabes

La escena ocurre en la casa de un árabe. El hijo le cuenta:
- Babá, Babá! , en el colegio me han rebrobado...
- Borqué, hijo? Cuéntales a tu badre!
- Borque yo no sabe los nombres de los dedos de la mano, badre! Es que acaso es tan imbortante darles nombres?
- Hijo, yo tamboco los sabía y siembre me las arreglé muy bien... Te contaré cuáles son los nombres de los dedos y borqué es imbortante saberlos...:
· El brimero es el legal... sirve bara firmar los babeles imbortantes.
· El segundo es el autoritario... sirve bara dar las ordenes.
· El tercero es el baginal y se usa mojado... ya sabrás bara qué!
· El cuarto es el matrimonial... allí te bones el anillo de bodas.
· El quinto es el buscador... busca en la nariz, busca en las orejas...

- Berdone usted badre, combrendo muy bien lo que usted me enseña, bero no tengo muy en claro bara qué sirve el tercero......
- Ah, el tercero hijo... te dije que era el baginal... Te lo mojas un boco con saliba y... sirve bara basar las báginas: bágina uno, bágina dos... y así hasta que termines de leer el libro.....

MAL BENSADOS !!!!!!!!