jueves, 15 de julio de 2010

Duelo de Titanes


Por favor dime que todo es mentira.

Que esta destructiva lucha de titanes que convierte el aire que nos rodea en gas irrespirable, que este duelo salvaje presentido y aplazado por el miedo que nos dá, la cercanía de entrar en un mundo que nos supera.

Mis pies de barro se deshacen y me doy cuenta entonces de mi propia enormidad, siento mi propia fragilidad, ahora le toca el turno a mis rodillas pétreas astillándose mientras voy corriendo con una bestia detrás, giro mi cuello y al ver que eres tú dejo que me alcances aunque sé me vas a destrozar, no puedo luchar contigo aunque tus pies de barro forman parte del mismo lodazal, donde había hierba a nuestro paso no queda nada.

Solo deseo que sea un sueño tonto mi imaginación y no más que eso, me da miedo mi propia enormidad dentro de un envoltorio de cristal y el terrible poder que ejercemos sobre nosotros al mismo tiempo.

No me mientas, no ocultes que has pasado por aquí sin tropezar, que eres un monstruo delicioso de papel con deliciosos textos escritos sobre tu piel, no se contra quien voy, quizás tú seas yo, tan iguales entres si tan diferentes a los demás que nuestros sueños son los mismos.

Ahora creo en los fantasmas terribles de algún extraño lugar y en mis tonterías para pasar sin miedo y que tu risa cristalina estalle de una puta vez.

domingo, 11 de julio de 2010

Los hombres de la lluvia

-Sabes quien soy, ¿verdad?

-Soy un hombre de la lluvia.



Soy el que pasea por las calles cuando nadie más lo hace.
Cuando la lluvia moja tu cara, cuando el frío se asienta en tu pecho, cuando las tinieblas te envuelven, entonces es cuando puedes verme.
No sabes cómo ni por qué, pero cuando me necesitas y me llamas siempre acudo a tu encuentro.


Entonces, cuando nos encontramos, veo tu cara mojada, tus manos temblorosas y tus ojos asustados.
Yo, como siempre, te sonrío con dulzura mientras seco tus mejillas y tomo tus manos. Te abrazo y te llevo lejos de la lluvia y del frío. Las tinieblas quedan atrás y por un momento, te veo sonreír de nuevo.
Que hermosa es tu sonrisa.
Cuando aparece en tu rostro de repente vuelves a ser preciosa.

No necesitas hablarme porque tus ojos hablan por ti y me dicen todo lo que un hombre de la lluvia podría desear escuchar.


Me preguntas:

-¿Cómo lo haces? siempre lo consigues, nunca me dejas sola en los días grises, gracias, muchas gracias...

Mientras veo todo eso en tus ojos me siento feliz... porque así somos los hombres de la lluvia.
Sigo mirándote a los ojos, ahora vivos de nuevo, llenos de cariño y gratitud, de ternura y quietud.
Y mientras te sigo mirando, lentamente, la tristeza se adueña de mí.
Porque sé que pronto volveré a perderte.
La tormenta se aleja de ti y tú corres de nuevo en busca de la luz, de la vida...

Quizás haya algún hombre de la luz que te espera, para volver a compartir contigo todos los amaneceres del mundo, para poder verte despertar con tu rostro maquillado de felicidad, para hacerte olvidar que hay tormentas y para que no pienses más en mí...

¿Sabes qué?


-A veces me gustaría ser un hombre de la luz. Quizas así no te vería con el pelo mojado, ni tiritando, ni desorientada en la penumbra.
Me gustaría verte reluciente como el sol, llena de vida como un río en primavera y alegre como una mañana en el bosque... pero sólo soy un humilde hombre de la lluvia.
Tan sólo sé abrazarte y darte ternura, agitar los brazos para que la tormenta se aleje de ti, sonreírte y decirte con mis ojos que nunca dejaré que llores.


Pero no es lo que hacen los hombres de la luz. Ellos son de otro modo. Ellos temen la oscuridad y la tempestad y nunca se atreven a venir a buscarte cuando el miedo te atrapa sin avisar.
Ellos son pacientes y cuando la luz vuelve a cubrir tus cabellos con el aura que yo nunca alcanzo a ver, entonces vienen a buscarte.

Yo desde lejos Los veo marchar y hasta creo distinguir el aura de la que te hablé.
Mis ojos brillan, mis labios sonríen, pero a la vez siento que en mi corazón algo ha vuelto a morir de nuevo.

-Soy el hombre de la lluvia, ¿recuerdas?
-Quizás algún día, cuando marches de nuevo en tu camino hacia la luz del sol, tu rostro se vuelva a mí y me digas:

- Ven, quiero enseñarte el amanecer.

Con este cuento que me encanta, me ha pasado algo curioso, me he topado con él varias veces, esta vez lo atrapo y lo comparto, es un cuento anónimo extraido de la red, no he conseguido descubrir su autoría, solo he llegado a un forero que lo extrajo de un librito de cuentos que se encontró en una estación de tren en Perú. Si alguién sabe algo se lo agradecería.

domingo, 4 de julio de 2010

Los Jeans Mágicos

- Clip esta vez definitivamente has perdido la razón, tu no llevas unos jeans lujuriosos, no existen los tejanos mágicos, todo esto está en tu cabeza, debieras probar eso que dices antes que crear una entrada tan absurda.....



Tras unos momentos de duda, él se bajó los jeans lentamente, mientras se deslizaban hacia el suelo, sintió en la piel que iba quedando desnuda, unos hirvientes labios que recorrían y dibujaban flores, que le rasgaban la espalda con uñas invisibles y aliviaban sus angustias.

Una lengua lenta como un caracol en lenta procesión, le llenó de una
sensación húmeda llena de tibias babas que en contacto con su epidermis, le transmitían por sus poros una pasión que saboreaba y que le encaminaba al deseo más brutal. Sus párpados se cerraron con una fuerza que le hicieron ver estrellas de colores en el espacio ocupado por su vista momentos antes, su cerebro dejó de funcionar y se dejó llevar, sorber y absorber.

El suave desliz sobre sus carnes aumentaba el delirio...hasta quedar pendido en el espacio, en el tiempo infinito.
Se oyeron unos débiles gemidos que no se sabía de que garganta partían, luego un grito gutural desesperado y como una fuente caudalosa ... se derramó néctar
hirviente para que ella pudiera beber.

Ella miraba atentamente en silencio tragando saliva.

...Luego invadida por una extraño deseo, tuvo la necesidad imperiosa de probarse aquellos jeans. Se quitó la ropa interior para notar su contacto pleno,
Los encarriló entre sus muslos, al empezar a subirlos recibió las caricias de unos labios con sabor a terciopelo que fueron quemando su piel en sentido inverso a la pérdida de su desnudez, el suave encanto de su feminidad se multiplicó por mil, su lengua salvaje y al mismo tiempo dulcísima se encendió ante el brillo de su cueva, ágata de fuego granate.

Su cuerpo estalló en indómitas embestidas ahogándose a si misma de placer, se
sintió al mismo tiempo hembra poseída, perra, puta, hambrienta endemoniada de
deseo, deseosa de copular en abuso mutuo, agua y fuego, cielo e infierno
conjugados.

martes, 29 de junio de 2010

El Maldito Collar de Perlas

- ¿Puede desabrocharlo con los guantes puestos?

Murmuró ella con voz apenas perceptible.

- Espere un minuto.

Le ordenó él, se colocó silenciosamente detrás de su espalda, se quitó lentamente primero un guante, luego el otro.



Ella contuvo la respiración hasta que los dedos desnudos de él la rozaron y entonces suspiró con alivio. Sus manos eran cálidas, y firmes, no como las había imaginado.

Una leve fragancia masculina emanó de la ropa de aquel hombre misterioso que la estaba atracando, activando confusos recuerdos en su mente y acariciándola con una extraña sensación de placer. Intentó en vano encontrar alguna lógica que explicara su reacción, pero solo pudo recordar con claridad aquel primer instante.. aquel instante.



El broche del collar fue desajustado con un sonido apenas perceptible, y ella, esperando que el se apartara , se sorprendió al sentir los dedos masculinos nuevamente sobre su espalda, rozándole la piel desnuda con suaves y dulces caricias. Volvió la cabeza con lentitud para enfrentarse al rostro enmascarado, y los ojos detrás de aquellas pequeñas aberturas se toparon con su mirada transparente e inquisidora.



- Mis manos han temblado ante la sola idea de tocarla

Susurró él con tono muy áspero

- Puede que haya cometido un error al hacerlo.



A partir de este momento , la tentación puede resultar ser muy difícil de resistir.. Agarró el collar con una sola mano y se perdió entre las sombras del callejón.



Al cabo de un mes recibió una carta en la que él le ofrecía restituir el collar de perlas, con la única condición de que fuera sola y le permitiera abrochárselo de nuevo.

Por primera vez en su vida se alegró de que le robaran también la cartera con los datos y direcciones.....

miércoles, 23 de junio de 2010

Manchita Recalcitrante


Nada parecía que fuera a enturbiar aquella primera cita, las paredes forradas de madera oscura reflejaban las tenues luces de unas velas sobre las mesas, al fondo un ventanal con un cristal empañado por el vaho, dejaba entrever una noche fría, la música de lata sonaba tan suave como indefinida.

Los rostros tintados en naranja, sincronía de piel y luz titilante tostada, aún hacía que resaltara más su gran sonrisa de dientes blancos perfectos y ojos claros, cristalinos,
¿que podía ir mal?.


Una caprichosa gota de sopa parece que decidió despegar de la cuchara y aterrizar cuidadosamente en su blusa inmaculadamente blanca.


Disimulé lo que pude, pero esa maldita manchita me hipnotizó casi tanto como la redondez y turgencia de sus pechos, aquella blusa ajustada hizo que cambiara torpemente el ángulo de mi mirada, intenté concentrarme en la ventana, en el exterior. Era inevitable, se vio reflejada en mi copa de vino.

-Aggghhhh, una manchaaaaaa !!!

Aquella manchita ahora tenía vida propia, subía y bajaba con la respiración acelerada de su dueña, parecía que navegara encima de aquel hermoso pecho.

-Va, casi no se ve ¡déjalo! no seas tonta.

-¿No se ve?,¿no se ve?. ¿Por eso es por lo que tú no miras a otro lado?.

-Es que estoy intentando ver que forma tiene, me recuerda a algo ...

Con la servilleta mojada fue frotando aquella zona, primero con fuerza, luego lentamente, ahora la dichosa manchita se había aliado con el agua y formaba un cerco que competía con la transparencia de sus propias aureolas.

-Lo estoy estropeando más. ¡Tú haz algo! ¿no?

-Quizás ha traspasado la tela, déjame que la frote por dentro

Ahora se veían dos rodetes, uno interior muy tenue y el de fuera mas oscuro, a medida que el agua se secaba, el perímetro exterior quedaba marcado como si se hubiera marcado con un lápiz. Al frotar por dentro mis dedos rozaron la piel de su pecho, su pezón quedó duro como una piedra y provocó además una deliciosa escultura que surgía entre varios rodetes multicolores.

Unas lágrimas de impotencia se añadieron a aquella maravillosa composición y unas cuantas huellas digitales, al intentar sacarlas con los dedos.

-¡Espera! Ahora vuelvo.

Al volver del lavabo, la blusa ya se podía diferenciar en dos grandes partes bien diferenciadas, la parte mojado-manchada y la que no.


La música dejó de sonar, el silenció se adueñó de aquel pequeño restaurante y la manchita canalizó todas las miradas, ahora además se podían ver unos reflejos blancos de jabón, ella estaba empitonada de mala manera al haber mojado practicamente toda su blusa, el frio hacía su curioso efecto, el espectáculo estaba servido, a medida que se secaba los rodetes se volvían iriscentes, una señora muy amable le ofreció un chal para taparse, más que nada para que su marido apartara la vista.


-¡Vámonos de aquí!¡LLévame a casa por favor!¡Quiero quitarme esta mancha de una vez!


La cita no había ido tan mal, de momento me invitaba a su apartamento y con toda seguridad se quitará la blusa ....

jueves, 17 de junio de 2010

El Beso con las Alas Rotas

Los besos que han dado mis labios después, sólo han sido pedazos de beso,
Pedazos de aquél

...Yo guardaba encerrado en el alma un beso tan grande que quería romper las paredes de su estrecha cárcel ....

...Es el beso que nace tendiendo al cielo las alas, casto y limpio, sin mezcla ninguna de cosa manchada;

Té besé con delirio, juntando tu boca y la mía, por cerrarle el camino a aquella alma imán de mi vida.
¡Oh, qué lucha entablaron entonces el alma y el beso!...
Aquel beso ahora tiene las alas rotas.

'extracto de LUIS RAM DE VIU'


Pues bien ese beso ahora está preso,
latente,
sin alas,
no puede despegar,
su energía está intacta,
hace tiempo que no emerge,
pero la levedad del peso intangible del alma de dos seres
lo detiene,
lo teme,
lo venera,
le duele,
lo ignora,
sin saber que cuanto más se retiene,
cuanto más crece,
más profunda la pasión desatada,
requiere mas resistencia de los barrotes de las palabras,
ahora no hay cárcel que lo detenga.

Este beso solo sabe crecer,
Aunque las palabras aprieten,
Sus alas rotas,
están llenas de heridas lacerantes,
orillas de piel separadas, abiertas, sangrantes,
duelen terriblemente, escuecen al leer.
se necesitan mil silencios
y quizás años para que el núcleo de su bondad
acabe por hacer que las llagas dejen de sangrar.
Hasta entonces,
Los besos que han dado mis labios después,
sólo han sido pedazos de beso.

martes, 15 de junio de 2010

Contemplamos los escaques

.....Y cuando está todo perdido llega un momento que estás deseando ser ganado, para no prorrogar más la agonía..... La suerte está echada.

Escaque es el nombre que recibe en ajedrez cada una de las 64 casillas de las que consta el tablero.....Las posibilidades son infinitas.


¿Como hemos podido llegar hasta aquí?

Contemplamos el estado de los escaques en la partida semiempezada

La quietud y el silencio se apodera de nosotros. Las piezas de marfil sacrificadas, tan enhiestas y orgullosas antes, ahora yacen amontontonadas en el límite exterior de las cuadrículas.

Aperturas, estrategias, sacrificios, equivocaciones, jugadas innecesarias.
Las piezas saltan decididas, cada una con sus movimientos saltarines, cada una con su misión, con su destino, no sabemos si al comer luego o serán comidas ¿que más dá?
O saltas o eres asaltado.


Alfil, Torre, peón, cada pieza dominando sus escaques, el caballo siempre impredecible preparando una cabalgada.
Pensamientos con actitudes ocultas, indescifrables para un rival desconocido pero diáfanas para los jugadores que son cómplices, gambitos, enroques. Nadie pierde, nadie gana, el placer está en el juego, y en los intercambios cómplices de la mirada penetrante.


Íntimas reacciones, rostro impasible. Pieles atravesadas por la mirada, márfil deshecho, huesos taladrados, temblores y escalofríos.


Entra la Dama en liza, arrasando todo a su paso, todo queda en silencio, es la más poderosa pero precisamente por eso has de cuidarla y protegerla porque sin ella pierdes.
Nadie pierde nadie gana. Todos juegan pensativos, todos buscan el jaque mate al Rey.
Nunca hay que rendirse, aunque te quedes sin el marfil de tu color y todas tus jugadas vayan encaminadas a humillarte, importa dar pocas puntadas sin hilo y tener ganas de obtener el Rey Negro.Se sacrifican muchas piezas, quedan muchos cadáveres en el camino, peones insignificantes que dan su vida por la Dama porque ellos saben que valen diez veces menos.



Este video me lo pasó Amie