sábado, 14 de diciembre de 2013

Coque Malla - No puedo vivir sin ti (con Anni B Sweet)



No es posible mejorar con un texto las sensaciones que produce esta canción.
Letra, música y contraste de voces y por supuesto título.
¿Cuantas veces nuestro corazón angustiado ha hablado así a nuestra mente? 

domingo, 8 de diciembre de 2013

Apartamento compartido

Introduje con cuidado la llave de latón dorado en la cerradura, entró con suavidad emitiendo un chasquido agradecido, un cuarto de vuelta y se desbloqueó el pestillo, resoplaba, había subido los escalones de dos en dos deseando llegar, el antiguo apartamento recién alquilado era una antigua y pequeña buhardilla forrada de madera con unas vigas enormes en el techo fuertemente inclinado. 

Me inundé del olor a rancia madera de roble que tanto me gustaba, a través del portón de la ventana se colaba la grisácea luz de luna que como un collar diamantes, rodeaba el cuello de los vetustos muebles en donde rebotaba, aspiré lentamente el aroma de la tranquilidad añeja y noté como una niebla vaporosa que salía a través de la puerta del baño y escuché unos leves chapoteos, al abrir la puerta me inundó una caliente y húmeda niebla espesa mientras el espejo no reflejaba mas que siluetas de algodones azulados ...  
.... Instintivamente dibujé un corazón con el índice y fui a la cocina a calentar un cubo con agua caliente en el hornillo.

En la bañera estaba ella, bueno mas bien se la adivinaba, semisumergida en el agua, solo se distinguía sus rizos dorados chorreando sobre sus pechos, las piernas cruzadas y los talones apoyados en el borde, sus mejillas estaban ardientes y su rostro aparentemente melancólico ..... 

Me quedé mirándola extasiado, dejándome llevar por la mezcla de perfumes que surgían de su piel impregnada de lavanda, su cabeza estaba apoyada en el borde, sin avisar le dejé caer suavemente el agua caliente por su espalda, al notar mi presencia se incorporó con suavidad, pude recrearme en sus hermosos pechos, redondos y turgentes, ahora estaban brillantes y sus pezones marrones emergían entre la espuma duros como astas de toro expuestos a mi vista en su totalidad. 

El tiempo entonces se detuvo, no recuerdo cuanto pasó hasta que me incliné sobre su barbilla, besé lentamente sus párpados mojados, sus mejillas y la comisura de sus labios, que se abrieron tan dulces como nunca los he sentido, acerqué un taburete por detrás y dije:

-¡Si, claro que si!
-Pero si aún no te he hecho la pregunta
-Pero la adivino, haces cara de querer que alguien te enjabone la espalda.

Por fin sonreíste y tus ojos se perdieron en el infinito en esa mirada que tanto me embobaba.

-¿Es una proposición?
-Si claro.

Me arremangué la camisa y empecé a buscar lentamente la dichosa esponja, le rozaba levemente el costado de tu cuerpo, espalda, bajo sus glúteos, al final estaba escondida entre sus muslos, intenté sacarla sin apenas rozarlos, mientras veía como mordía sus labios y le daban pequeños e imperceptibles temblores durante los cuales su espalda se arqueaba, a mi me temblaban las rodillas sobre aquel taburete cojo y se podía oír el traqueteo y las respiraciones profundas, sin saber que o quien las producía ....

Te encorvaste como un gato al revés y acerqué mi boca a tu oreja.

-Te aviso seriamente, lo vas a pasar mal ....
-Tu lo pasaras peor y lo sabes.... 

Te acariciaba la espalda solo con el peso propio de la esponja y el agua caliente que se escurría por sus poros, apenas podía notar por donde pasaba, dejando un reguero líquido en dibujos aleatorios, al final los pulgares estirados comenzaron a deslizarse por detrás, presionando y siguiendo sus vertebras una a una hasta llegar a su culo.
No dejé ni un milímetro de piel sin acariciar con el acompañamiento del sonido metálico del agua del agua contra las paredes de la bañera y desbordándose en parte por su borde, la espuma y las pompas del jabón ocultaban y mostraban las partes de su cuerpo y me quedé fascinado con la imagen de su piel emergente entre la espuma, y la suavidad de las caricias de sus hombros por detrás. 

- ¿Por que no te bañas conmigo? 
Su voz sonaba como a música entre los chapoteos.
- Lo estoy deseando desde hace mucho 

Mi voz sonó un tanto quebrada y ronca pero sonreí a pesar de la presión que sentía en aquel momento que me golpeaba las sienes.

Me desnudé lentamente y me introduje lentamente en el agua a su espalda, mi miembro bajó apoyado en su espalda como un pincel en línea recta, mis piernas se fueron agachando rozando sus costado y luego apretando sus caderas mientras traían a mi cerebro la consciencia de su cuerpo desnudo a mi merced, hinchando más y más mi verga que permanecía apretada al final de su espalda, al final mis piernas tocaron sus pies...
Tenía su cabeza en mi pecho, me gustaba ver como se movía con mi respiración profunda, sintiendo cada uno de mis latidos como un tambor, la rodee con mis brazos instintivamente. No pude evitar el impulso de tocarle los pechos cerré los ojos y deslice mi mano sobre sus tetas hasta su vientre, mientras tu me acariciabas a ciegas con tus manos detrás del cuerpo, recorriste mi pecho, mi abdomen y te encontraste con mi polla grande como nunca, caliente a pesar del agua, la serpiente venosa amaestrada que reaccionaba perfectamente a tus caricias ....

Te diste la vuelta inesperadamente y pudiste ver mi rostro desencajado y tremuloso como siempre había conseguido tu presencia.

-Eres absolutamente poderosa.....me haces temblar....(mientras temblaba como un niño).
-Eso es lo que quiero susurraste con la voz partida por el deseo

Te sonreí, y alargando la mano bajo el agua acaricié tus muslos redondos, me quedé en la parte superior rozando tu entrepierna, consciente del calor que generaba al acariciar tu coño, sentí repentinamente una tormenta eléctrica de deseo que me recorría desde la nuca hasta mi miembro,  acaricié tu cara, mientras te atraía hacia mi.


Tus labios se unieron a los míos otra vez y pude albergar tu lengua, deliciosa y resbaladiza en mi boca, otra vez la dichosa sensación de ingravidez y de tiempo detenido mientras era consciente de lo dulce de la batalla contra tus labios.

Soltamos gemidos silenciados, ahogados por el agua  y yo sentí como tus manos bombeaban mi tronco venoso, grité quedamente mientras lo acariciabas mientras movía los dedos llenos de agua y jabón sobre tus pezones de forma circular y lenta dejando que el liquido elemento se escurriera lentamente ....

- Uffffff.....no puedo olvidarte maldita .....Murmuraba, mientras lamía tu oreja. 
- Uffff, susurraste con esos gemidos entrecortados por el deseo que conocía tan bien 
- Dime que quieres ahora. 
- No hables cariño ahora quiero que estés dentro de mi.

Sin dejar de besarnos cerramos los ojos y con los movimientos del cuerpo a través del agua fuimos guiando mi falo totalmente erecto a la entrada de tu cueva caliente y mojada, notaba tu excitación por las convulsiones y eso me provocaba una descarga irracional de deseo, me moría por penetrarte con fuerza sobrehumana hasta que entró con rotundidad y pude sentirme dentro de tus entrañas.  

Fue una explosión dentro de tu cuerpo, la mitad del agua de la bañera estaba en el suelo y parecía que la luz de la estancia adquiría un brillo especial, un imán invisible me impedía separarme de ti, mientras los brillos fantasmagóricos de la luz de luna y el agua decoraban las paredes. Después de la parálisis del momento pude balbucear.....

-¿Sabes una cosa?
-Te quiero
-Yo mucho mas 

martes, 26 de noviembre de 2013

Incomprensible visita al dentista

Entre los sencillos sofás de tapicería verde de la sala de espera, las miradas se cruzaban inquietas, en silencios rotos por los quejidos del último paciente que desapareció misteriosamente en la consulta, el daño debía ser tan brutal que parecía de su garganta brotasen varios juegos de cuerdas vocales capaces de suministrar tal riqueza de tonos para sus lamentos, entremezclados con los ruidos de mini aspiradores, chorrillos de agua y tornos chirriantes, típicos de la aterradora sala del dentista, los rostros de los resignados pacientes mostraban su miedo y sus rodillas se apretaban entre sí para evitar que el castañeo les delatase.


---oooOooo---

Cerré los ojos lentamente con tristeza, después de la tregua de enjuagar la boca sabía la que me esperaba, una breve conversación que intentaría quitar importancia a la intervención, aunque debon reconocer que me extrañó la cortedad de la bata blanca de la dentista y que no tuviera auxiliares por 
allí deambulando, pronunció mi nombre con dulzura y me dijo que dejase de temblar que sabía muy bien lo que había que hacer y que apenas me dolería.






El caso es que noté que se aproximaba porque me invadió su olor a perfume, puesto que aún tenía cerrados los ojos con fuerza, notaba el calor del foco apuntando a mi cara y noté sus manos con suavidad pero destreza aplastando mis hombros contra el respaldo.

Y me quedé un rato así, como vi que no pasaba nada entreabrí ligeramente los parpados, ella estaba ahí me miraba y sonreía, aún no se había puesto la máscara ni llevaba los guantes de latex.

-¡Venga abre la boca! ¡Una de dos o la abres tú o te la abro yo!

¡Oh no! ahora tocaba meterme el 'abrebocas' metálico que me inmovilizaría la mandíbula y la terrible inyección de anestesia local, de modo que aproveché un ratito mas, disfrutando de unos minutos mas sin pinchazos ni tirones.

El aroma aquel ahora me rodeaba y noté como mis labios eran acariciados, instintivamente abrí la boca y una lengua carnosa y dulce me inundó por dentro, enloquecí por momentos y mis labios se abrieron como un resorte, disfrutando de aquella boca tan dulce.

Al acercarse y estirarse sobre mi cuerpo los botones de su bata se habían desabrochado dejando los pechos casi al descubierto, semirozaban los míos y me pareció que me los arrastraba suavemente por la cara, noté en mi rostro los pezones duros, los besé e intenté levantarme pero sus manos me seguían aprisionando contra la camilla, en aquella situación estaba desprovisto de fuerza y repleto de sentimientos contradictorios, volví a intentar reincorporarme.

Esta vez abrí los ojos y me encontré contra unos ojos azules turquesa clarísimos estaban clavados en los mios y una cabellera rubia que rozaba mi cara cada vez que se me aproximaba, se acercó a la camilla y con una fuerza y elasticidad digna de una gimnasta colocó su rodilla izquierda contra mi muslo derecho, sus piernas estaban al descubierto prácticamente sin bata que las cubriera, incorporándose de esta forma en la camilla y paralizando con su peso y sus besos cualquier intento de movimiento.

Como podéis imaginar ya no me acordaba de mis dolores maxilares y menos cuando noté como una mano suave se metía bajo la bragueta de mi pantalón y abarcaba mi rabo con suavidad y lo bombeaba lentamente..... 

-¿Ves como al final abriste la boca?

Me dijo susurrando al oído.... la bata ya no aguantó más y se abrió su mostrando sus tetas apenas cubiertas por el sujetador y sus bragas que bajó con una lentitud agobiante hasta la mitad del muslo mientras encañonaba mi polla que ya estaba a punto de reventar hacia su cueva que estaba caliente y ligeramente mojada ....... 

Hubo gritos, quejidos, rugidos, lamentos y lloriqueos (no me quería bajar de la camilla)


---oooOooo---

-¡El siguienteeee!

Me despertaron con un dándome unos cachetes en la cara, me había desmayado por la angustia y ahora yacía en la sala de espera mientras me estaban intentando reanimar, parece ser que ahora me tocaba a mi.
Extrañamente me levanté de un salto y entré sonriendo en la consulta y ya con la boca abierta y preparada......

domingo, 13 de octubre de 2013

Empezando la casa por el tejado

Después de una lectura detallada, vamos a empezar por los errores detectados: 
Corregiremos algunas cosillas antes de la publicación del relato definitivo mas que nada para evitar que su imaginación vaya por derroteros indebidos, debido a mi poca pericia como escritor. 

  1. Los ojos de ella son negros, no son de color miel.
  2. El hall del hotel no es sencillo, todo lo contrario, aunque bueno a él como está metido dentro de la historia le puede parecer algo humilde.
  3. El tema de la cucaracha, aunque ha quedado bastante divertido,  la mayoría de los lectores no se acuerdan de la primera escena de la historia y lamentándolo mucho será excluido.
  4. Ella no lleva ningún peinado, y si lo llevase no sería nada barroco, debido a su sencilla y depresiva forma de ser, no pudo dedicar mucho tiempo a su aspecto personal.
  5. La cuarentona a la que miraba ella no era ninguna camarera, quizás podamos añadir el personaje de camarera para otros menesteres, eso es diferente y tal vez lo aceptemos.
  6. A él no le felicitaba ni dios, era a ella, a ella la felicitaban por su ultima labor, la cual aún no se sabe cual es y tal vez no se sabrá de momento, a él como mucho le saludarían los camareros por sus grandes gastos, y el chef por sus sabios consejos, pero nada más.
  7. En el pensamiento del hombre, no puede hablar de como ella se siente por dentro, mas bien lo que el se imagina que ella piensa.
  8. Ella no está literalmente en bragas, por favor tengan paciencia para la escena sexual, aún no ha llegado, ella se sentía en bragas en sentido figurado, se sentía desprotegida y él eso no lo percibía.


Gracias por todo.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El Taxista Generoso

-Ni hablar yo de aquí no me bajo
-¿Cómo? Debe usted apearse por favor.

Estaba estupefacto, era la primera vez en su dilatada carrera que un cliente se negaba a bajarse del taxi....

-La carrera es de 17 €, yo no puedo hacer nada y necesito que usted se baje para seguir trabajando.
-La culpa es tuya, estoy agobiadísima, tengo un montón de problemas y tu, tú ...me encuentro con un taxista que lleva música sinfónica exclusiva del único concierto de Rick Wakeman Journey to the Centre of the Earth, tu vehículo me ha devuelto la magia que me falta, ¿pretendes que me vaya?

-¿Te gusta la música que pongo?
-¿Gustarme?. Me vuelve loca, no soy rica pero te alquilo el taxi para el resto del día quiero que me pasees por la ciudad y me pongas la música que te gusta a ti.

Tragó saliva, a él le gustaba poner la música que le hacía evadirse entre las montañas o penetrar hasta el fondo de las mismas, era como viajar a través del alma, y ahora una extraña quería compartirlo.

-Verás, la música para mi es mi escapatoria, por eso no doy conversación a los clientes, pongo la música y observo disimuladamente sus caras, sus gestos.
-Tu taxi es un micromundo y me gustaría que me invitases a entrar en él, me has puesto la miel en los labios.....llévame solo a mi un ratito mas por favor.

De modo que ella conoció con otro punto de vista los rincones mas maravillosos de la ciudad por alguien que la recorría a diario y se dejó llevar por las sonidos de orquestas y composiciones que jamás había oído mientras escuchaba atenta las peripecias para obtener determinados CD's únicos y piezas valiosas de coleccionista.
Vieron el atardecer desde un pequeño restaurante en el puerto con vistas a los barcos pesqueros y las redes desordenadas sobre el muelle.

Al salir la llevó a casa el no quiso cobrarle pero ella insistió en hacerlo, pero le pidió la dirección puesto que no llevaba tal cantidad encima.

Al día siguiente ella fue a buscarle a su casa pero él, tozudo no quiso cobrar por lo que ella no tuvo mas remedio que devolverle con creces todas las sensaciones, vello erizado incluido que él le había metido bajo su piel el día anterior y de las que no podía desprenderse.


martes, 25 de junio de 2013

El Canario de la Suerte

Aquel día de verano tuvo la ocurrencia de consultar en el parque al 'canario de la suerte', simplemente se dejó llevar pués no creía en absoluto en esas patrañas pero le pareció divertido.

El alegre pájaro obsequió a cada uno de sus amigos con un dulce canto y con la patita atrapaba un cartoncito con un verso sobre el amor, el trabajo, el destino, la salud, todos sonreían siguiendo el juego y fantaseando sobre su buena fortuna. Cuando llegó su turno el canario enmudeció, se limitó a entregarle el cartón que le corresponía.

Enmudeció, la sangre por un instante dejó de circular por sus venas y su cara palideció de repente. Sus amigos se burlaron y empezaron a conjeturar con posibles desgracias.

Esa situación no podía ser, algo andaba mal, los dueños de estos pájaros cantarines, procuran que siempre haya mensajes felices pues en caso contrario la gente los ignora. Definitivamente algo andaba mal, pasadas unas horas su mente le atormentaba y decidió regresar a consultar al pájaro pero esta vez solo.

Tampoco cantó, pero le entregó el mismo terrorifico mensaje.

El hombre se sintió humillado por aquella criatura tan dulce con algunos y tan cruel con él, presa del pánico y la desesperación tomó la pequeña jaula del ave y la batió con fuerza no fuera que aquella criatura se estuviese burlando de él. El pájaro murió del susto y la jaula cayó al suelo.

El dueño del canario estaba fuera de sus cabales, ver a aquel tipo ensañándose con su pobre canario, sin pensarlo le hundió en el pecho los barrotes de la jaula destrozada.

Tuvo así una muerte dolorosa y atroz tal como decía un cartoncito que quedó en el suelo.    

domingo, 16 de junio de 2013

La viola ....pero sin 'querer'

A Ramiro le encantaba pasear por esa cala escondida entre las rocas.
Arena blanca y agua cristalina tintineante que convierte el brillo de los rayos solares en un manto de escarcha de diamantes sobre las pieles tostadas de las bellas mujeres con las que se cruza, la brisa cálida acariciándole la dermis no apacigua su estado semi erotizado, se acercó a una chica bellísima de pelo ondulado, desnuda boca arriba tomando el sol, por un instante soñó perderse entre aquellos rizos dorados, ella mantuvo su mirada sosegadamente, su cuerpo era perfecto, ligeramente bronceada y con una gran sonrisa dibujando su cara perfecta, casi sin pensar le pidió la hora, la chica se inclinó sobre su bolso y se agachó para consultar el reloj, aquel movimiento ya despertó totalmente su miembro, que se quedó enhiesto como un mástil, se sintió avergonzado pues la imagen de esos deliciosos muslos ligeramente abiertos le excitaba mas y mas,  una vez ella le dio la hora, intento marcharse pero no podía pensar con claridad y tropezó con una toalla enrollada, por la inercia de la caída y la casualidad del destino penetró a aquella ninfa totalmente desconcertada por la situación. Una penetración totalmente involuntaria.

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- ¿Asi que la casualidad del destino?

La jueza que instruía el caso no daba crédito a la cara dura del acosado y la entereza con la que mantenía dicho relato pero antes de dictar sentencia pidió la colaboración de una meretríz para intentar reproducir la situación que daba lugar a tan enrevesado suceso para que el desaprensivo violador quedara en evidencia, de modo que allí bajo el estrado, se colocaron los elementos que configuraron la escena, toalla enrollada, bolso y una exuberante mujer desnuda.

- ¡ Pero señoría yo no quiero violar a nadie otra vez !
- Vd. limítese a repetir los hechos, para corroborar el desarrollo de los mismos.

Un hombre desnudo con una poderosa tranca estaba ahora con una toalla en la mano, la mujer que ostentaba la máxima autoridad tuvo que resoplar ante la escena, la sala mantenía un silencio sepulcral, el hombre se dejó caer sobre la mujer que estaba ligeramente a cuatro patas rebuscando en el bolso. 
Se oyó un grito y luego unos gemidos que parecía que surgían del cielo. La jueza no podía ver la escena pues el estrado le tapaba, de modo que se inclinó sobre el mismo con tanto ímpetu que el peso de su cabeza le hizo perder el equilibrio con tan mala fortuna que un clavo que sobresalía de la madera enganchó su toga que se quedó enganchada en la tarima, como la envoltura de una fruta mientras su señoría se acercó volando a la recreación de la singular escena.

Todos en la sala pudieron comprobar que esta jueza no llevaba nada debajo de la toga, pero lo mas sorprendente fue que mientras el hombre se daba la vuelta trabajosamente en el suelo, su pene quedó apuntando hacia el techo justo en el momento en que insertó sin querer  a aquella jueza voladora. Hay que decir en honor a la verdad que los bedeles fueron instruidos y debidamente compensados para que no se dieran prisa en separarlos, los reporteros de prensa hicieron su trabajo a conciencia.

La condena fue especialmente dura, por la reincidencia y por que  violar a una representante de la ley ejerciendo sus funciones y delante de una sala llena de periodistas, no podía quedar impune.