¿Qué es la vida?
Una ilusión, una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
Pedro Calderón de la Barca

Al lado de su cama tenía una libretita de anillas y un lápiz recién afilado, cada vez que se despertaba por la noche antes de hacer nada más intentaba recordar su sueño, ahí aparecía él, entonces encendía una lamparita y anotaba con una sonrisa todo lo que podía recordar mientras se ruborizaba al recrearse en algunas escenas de sus sueños oxidados.
Entre paréntesis iba añadiendo los detalles que le gustaría cambiar, las cenas bajo las estrellas en las que no podía distinguir los alimentos pero si la forma de bailar o los achuchones románticos y besos etéreos, intentándolos hacer más carnales, añadiendo sensualidad y quitando nebulosidad, poco a poco fue dibujándole las manos, sus ingles, la fortaleza de sus hombros, la forma de moverse, de andar, de atusarse el pelo, le enseñó a acariciarla como a ella le gustaba, dulce y de forma animal, las miradas, el color de los ojos, estatura ideal, tono de voz y la forma de hablar, añadiéndole las frases que deseaba oír, incluso los olores y sabores ficticios que podía desarrollar.
Antes de ir a dormir leía atentamente la libretita e intentaba que se cumplieran sus instrucciones al pié de la letra, poco a poco el hombre soñado empezó a tener un rostro perfilado, una sonrisa recordable y un cuerpo terriblemente acogedor del suyo.
Esta vez sonrió maliciosamente antes de sumirse en el sueño, en su bloc había anotado entre paréntesis:
(no olvidarse de pedirle el móvil)
Está vez atrapó su lápiz y su libretita entre los dedos y se abandonó a Morpheo. Esta vez durante el sueño sintió su piel casi perfectamente, se estremecía con sus roces, se acordó de pedirle el teléfono y él le susurró unos números al oído, intentó despertarse para anotarlos pero no pudo....... a la mañana siguiente se había olvidado, lloró desolada y estrelló la dichosa libreta contra la pared.
Gritó horrorizada
Al mirarse al espejo comprobó que durante el sueño, en su pecho desnudo figuraban 9 números escritos con una letra deliciosa con el carmín de sus labios.
Supongo que entenderéis que no publique lo que pasó al cabo de 9 meses ..... para evitar futuras invocaciones y malos entendidos ......